Rossana Traiman Schroh y Nahuel Pichón serán parte de la fiesta folclórica más esperada. Llegaron a este premio a base de mucho esfuerzo y trabajo.
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Por Fernando Manrique
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Bailar y cantar en Cosquín, en Córdoba, es el logro máximo para cualquier persona que está en el mundo del folclore. Rossana Traiman Schroh y Nahuel Pichón son pareja tanto arriba como abajo del escenario y el 3 de febrero representarán a la Comarca en el festival folclórico por excelencia.

 

Los chicos de 26 comenzaron a bailar casi la misma cantidad de años que la que llevan de novios. Iniciaron esta aventura en 2012, cuando ambos tenían 20, y en apenas seis años consiguieron esta gran oportunidad. Fue de la mano del grupo viedmense El Cardo Ballet dirigido por Mariela Maidana y el profesor Walter Velázquez.

 

Los valores locales no llegaron a este premio por casualidad, sino que es el fruto de años de aprendizaje y de resignar momentos familiares y de ocio con tal de desgastar los zapatos ensayando. El año pasado, cuando se pusieron como meta estar en Cosquín, ensayaron la mayoría de los fines de semana de mañana a tarde noche.


Además, ambos comparten otra pasión: la informática. Es que los dos estudian Licenciatura en Sistemas en la Universidad Nacional de Río Negro y están pronto a recibirse.

 

Felicidad absoluta

 

 

Rossana dialogó con Noticias sobre sus inicios y contó que nació en Ingeniero Jacobacci pero ya tiene a Viedma como su lugar por adopción. Pasó por la Escuela Municipal de Patagones en 2012, al año siguiente formó parte del Ballet El Juncal de Viedma, después estuvo en El Escampe y actualmente baila para El Cardo.


“Siempre tuve ganas de aprender a bailar, en realidad cuando llegué acá estaba estudiando y quería bailar, así que empecé folclore. Me gustó y seguí con eso, por curiosidad más que nada”, confesó.


Sobre sus sensaciones al estar en el mega festival, expresó con una sonrisa de oreja a oreja: “Tengo una alegría gigante, yo creo que el sueño de cualquier bailarín de folclore es pisar ese escenario y bailar ahí arriba. La verdad que estar elegida entre tanta gente que se presenta es una felicidad absoluta, estoy feliz, emocionada. Ahora tenemos el primer ensayo, así que vamos a conocer un montón de gente. En Viedma hay una movida de folclore muy grande y está buenísimo poder representar a la ciudad”.

 

Por su parte, Nahuel es nacido y criado en Carmen de Patagones. El maragato había bailado de chiquito pero luego abandonó el folclore por el fútbol. En 2012, junto a Rossana comenzó a tomar esta actividad con mayor seriedad.

 

En ese sentido, comentó: “No sé por qué dije que quería volver a bailar y arranqué ya más consciente de lo que quería hacer y aprendiendo mucho. Tomé clases con malambistas muy grosos, tuve la oportunidad de bailar con ellos y cada vez que venía alguien de nivel nacional o internacional me daban más ganas de seguir”.

 

Y tenía el respaldo de Rossana, ya que “empezamos a bailar juntos en el 2012 y somos pareja más o menos desde la misma cantidad de años que llevamos bailando folclore. Nos conocimos antes, pero empezamos a bailar juntos”.

 

Respecto a qué le genera ser protagonista en la Plaza Próspero Molina de la localidad de Cosquín, precisó: “La sensación del bailarín de folclore que baila hace mucho bailar es que Cosquín es lo mejor que le puede pasar, es uno de los escenarios más grandes de la Argentina y todo folclorista, bailarín o cantor, quiere subirse. Y representar a la Comarca, llevar su bandera, es lo mejor que puede pasar, más para alguien como yo que siempre intenté representar todos los paisajes que tiene mi ciudad en todos lados”.


“Siempre adónde voy intento hablar de donde soy. Para mí que nací acá, que tuve suerte de conocer otros lugares y de conocer a gente de otros lugares que vino acá y que siempre hablan bien de la Comarca, del mar, del río, de todo lo que tiene como paisaje y como la sociedad misma, es un orgullo”, manifestó casi como un promotor turístico.
 

Camino a cuestas
 

 

Como anticipábamos al inicio, la participaron de Rossana y Nahuel no se dio sacando un conejo de una galera, sino que fue a puro sacrificio y perseverancia. 


Rossana apuntó en ese aspecto: “Nosotros estuvimos todo el año ensayando, los ensayos nos llevan mucho trabajo, fines de semanas, sábados y domingos, feriados, todo el día. Cuando se abrió la convocatoria a fines del año pasado tuvimos que armar un video y un curriculum y enviarlos. Ahí hicieron una selección, pero en realidad esto es el resultado de todo el año pasado y todos los años que venimos trabajando”.


En ese orden, detalló: “Nosotros ensayamos todos los sábados todo el día, los domingos hemos estado ensayando desde las 9 de la mañana hasta las 6 o 7 de la tarde y los feriados también. Los fines de semana largos eran cuando más ensayábamos. Hubo mucho esfuerzo. De los profesores de acá también, de los profesores que traían de afuera, fue mucho trabajo”.

 

En la misma sintonía, su novio Nahuel explicó: “El 2018 creo que fue uno de los años más sacrificados. Debimos haber tenido pocos fines de semana en el año donde no estuvimos ensayando. Si te lo pongo en porcentajes, el 80 por ciento de los fines de semana estuvimos ensayando, todo el año desde febrero”.
“Todos los ensayos, más allá de cada objetivo puntual que tenía cada ensayo, fueron con el objetivo de llegar ahora al escenario”, agregó.


La familia en esto también juega un rol fundamental porque es el sostén que tienen los muchachos en un camino que no es un lecho de rosas.


Nahuel marcó así: “A mi familia le agradezco por bancarnos siempre, porque así como estuvimos fines de semana sin salir también nos perdimos fiestas o cumpleaños, cenas familiares, así que gracias por bancarnos todo el año, sabiendo por qué lo hacíamos”.

 

Amor más allá del baile

 

 

Los dos bailarines locales se presentaron juntos mediante un video pero cabía la posibilidad de que uno de ellos no quedara adentro. Por eso, estar juntos en esta experiencia única vale por partida doble.


Rossana le dedicó a Nahuel palabras de agradecimiento: “Los dos nos presentamos juntos y queríamos quedar los dos, que no quedara uno solo, porque poder compartir esto juntos es una alegría enorme. Gracias por acompañarme siempre porque pasamos muchas cosas, ensayando también, alegrías, tristezas, por estar tanto tiempo juntos esforzándonos y ver estos resultados, gracias”.


Mientras que Nahuel destacó la forma de ser de Rossana: “Así de excelente como lo que es como compañera de baile es excelente como compañera de vida. Hace siete años que estamos en pareja y pasamos muchas cosas, como toda pareja”.


Ponderó su actitud tanto arriba como abajo de las tablas: “Para mí que ella sea reconocida es una buena posibilidad para acompañarla y es una persona excelente, no sólo lo digo yo, sino que lo dice todo el mundo que la conoce y sabe que no tiene maldad para nada en ningún sentido ni en ningún momento de la vida. Por algo compartí escenario con ella todos estos años y ahora que hayamos podido llegar a Cosquín es lo mejor que nos podría haber pasado”.


“Si alguno de los dos llegaba a ser elegido yo le decía que prefería que la elijan a ella y yo la esperaba en Cosquín tranquilo pero por suerte fuimos elegidos los dos”, añadió.


Sin dudas, esa complicidad que tienen también los ha llevado a ser reconocidos no sólo para estar en Cosquín sino también en celebraciones locales en las que no cualquiera puede llevarse los aplausos de la gente.


Ese plus también les valió muchos éxitos, más allá del trabajo diario que ha sido incansable.

 

La Comarca, cuna de talentos
 

 

Muchos no dimensionan lo que ocurre en Viedma y Patagones, porque lamentablemente un grueso de la comunidad mira lo que pasa afuera e ignora los valores que nacieron en nuestra zona. Hasta que no salen en la televisión o son premiados en Capital Federal, varios quedan en la sombra.


Lo cierto es que la Comarca es un importante semillero de talentos folclóricos y hay peñas casi todos los días. Rossana dijo en ese marco: “Acá en Viedma y Patagones hay una movida folclórica muy grande. Hay muchos grupos, cantantes, se hacen muchísimas peñas a las que va gente que no conoce mucho y se engancha a bailar y se prende en la movida. Es muy bueno lo que pasa acá porque por ahí no pasa en otros lugares de la provincia, acá es muy grande el movimiento folclórico”.

 

Nahuel sostuvo además: “La Comarca tiene una movida que no se encuentra en muchos lados. Te aseguro que en ninguna parte del país vas a encontrar toda la movida que tenemos durante todo el año, no solamente en los diez días de la Fiesta del 7 de Marzo o ahora que viene la Fiesta del Mar y el Acampante. La movida del folclore en la Comarca dura todo el año, en todo el año hay tocatas, es lo mejor que tiene la Comarca”.


Pero a esa movida grande, sumó que “hay que ayudarla con calidad y con ayuda económica. Un bailarín o un cantante ponen todo para estar arriba del escenario, así como nosotros estamos muchos fines de semana ensayando. Yo no digo que les paguen a los bailarines o cantantes, que no está mal, me refiero a que se pueda invertir en esos movimientos culturales”.

 

Para cerrar, valoramos a los jóvenes que van a tener una actuación singular en la última noche del Cosquín, a la medianoche del 3 de febrero y serán televisados. Pedimos que también miremos más hacia los nuestros en el día a día.

 

Un poco de lo que hacen

 

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