Consiste en la exposición de la piel a longitudes de onda de rayos de luz ultravioleta, infrarroja o láser, bajo supervisión médica. Qué beneficios trae según el padecimiento que se sufra.
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Hace 2.500 años, los médicos de la Grecia clásica ya decían que sus enfermos se podían beneficiar de la exposición moderada a la luz solar. Avicena, un erudito y médico persa, en el siglo X, también comentaba los beneficios que reportaba tomar el sol con moderación.


En Europa, fueron los médicos franceses quienes, a mediados del siglo XVIII, pudieron comprobar los efectos beneficiosos de los baños moderados de sol en enfermos con distintas infecciones de piel.


Hoy, de la mano del mercado de la estética y la salud, en el comienzo del siglo XXI, a esa práctica se la denomina fototerapia: una técnica de tratamiento que emplea radiaciones electromagnéticas de origen natural o artificial para el tratamiento de enfermedades. La luz aplicada puede ser radiación visible, infrarrojos o ultravioleta.
La fototerapia se emplea habitualmente en el tratamiento de enfermedades de la piel como el vitiligo y la psoriasis, si bien también se ha demostrado su utilidad en trastornos del estado de ánimo como la depresión. La fototerapia puede aplicarse en instalaciones específicas o bien mediante equipos para su uso desde casa.


La nueva técnica consiste en la exposición de la piel a longitudes de onda de rayos de luz ultravioleta bajo supervisión médica. Tanto la luz ultravioleta tipo A (UVA) como la tipo B (UVB), se encuentran en la luz natural del sol y ambos se emplean para tratar diferentes afecciones cutáneas y/o inflamatorias.


"El mecanismo de acción de la fototerapia consiste en inhibir el proceso inflamatorio, eliminando y desacelerando la reproducción de las células T", explicó a Infobae la doctora Nélida Raimondo, quien lidera el Servicio de Dermatología del Hospital Aeronáutico Central. La dosis de emisión de luz ultravioleta será determinada en relación al fototipo cutáneo, la edad, antecedentes y patología del paciente.


"El tratamiento, controlado por profesionales idóneos, es bien tolerado e indoloro, por lo que puede ser indicado para niños pequeños, mujeres embarazadas y en pacientes con formas localizadas de psoriasis", sostuvo Raimondo, que también agregó que la fototerapia funciona de manera complementaria y es compatible con otros tratamientos enfocados en procesos inflamatorios y en la producción de células T, como los medicamentos biológicos.


Este tipo de equipos, disponibles desde este mes en el Hospital Aeronáutico, son necesarios para el tratamiento de la psoriasis, el vitíligo y también ciertos tipos de linfomas, entre otras patologías con lesiones en la piel. Es por ello que la especialista afirma que "es muy importante contar con este tipo de equipos en distintos medios hospitalarios para así lograr una mejora en la calidad de vida del paciente".

 

Trastornos de depresión

 

Según explican los médicos de la Clínica Mayo, en EEUU, la fototerapia se utiliza también como una forma de tratar el trastorno afectivo estacional, un tipo de depresión que se produce en un momento determinado del año, generalmente en otoño o invierno.


Durante la fototerapia, uno se sienta cerca de un dispositivo conocido como lámpara de fototerapia. Mientras uno realiza cualquier actividad como leer, trabajar o mirar TV, la lámpara emite una luz brillante que imita a la luz natural exterior.

 

Se cree que la fototerapia afecta las sustancias químicas del cerebro vinculadas al estado de ánimo y al sueño, y en consecuencia alivia los síntomas del trastorno afectivo estacional. El uso de una lámpara de fototerapia también puede ayudar con otros tipos de depresión, trastornos del sueño, desfase horario y adaptación a un horario laboral nocturno.

 

Fuente: Infobae/Salud



 

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