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Muchas personas no saben que tienen enfermedades de los ojos, ya que a veces no hay señales ni síntomas de advertencia. Por eso los especialistas insisten tanto en visitar al médico oftalmólogo de forma regular, para detectar a tiempo enfermedades oculares graves o tratar de forma temprana posibles afecciones.


El equipo médico de Transitions Optical destacó que el primer paso para tener una buena visión es la realización de un examen oftalmológico, por lo menos una vez al año, para detectar y tratar problemas.


Además de la revisión oftalmológica, también es necesario proteger la vista de factores cotidianos perjudiciales, como la mala iluminación, la contaminación ambiental, el deslumbramiento y la exposición prolongada a los rayos UV. Estos factores, en la niñez, tienen mayores consecuencias.


En ese sentido, Fernando Lamas, miembro de la Red Niños sanos, niños felices, remarcó que los chequeos visuales para los niños son tan importantes como las visitas al pediatra.


"Los primeros años representan el período crítico de desarrollo de la vista. Asimismo, los primeros meses de vida son de fundamental importancia para obtener una buena visión, porque al nacer la retina y la vía óptica no están completamente maduras", subrayó el pediatra.


Todos los 13 de octubre se celebra el Día Mundial de la Visión, una iniciativa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de la Agencia Internacional para la Prevención de la Ceguera (IAPB) para impulsar la prevención de la ceguera.


En el mundo, hay 285 millones de personas con discapacidad visual debido a enfermedades oculares o a defectos de refracción no corregidos. De ese total, 39 millones son ciegas. Sin embargo, también el 80% de los casos se pueden evitar o curar.

 

Síntomas

 

En adultos: Visión borrosa, dolores de cabeza a la altura de la sien, visión doble, ojos llorosos o lagrimeo excesivo, dificultad para adaptar la visión en lugares oscuros, alta sensibilidad a la luz o brillo, ojos rojos o hinchados, problemas de lectura, fatiga visual.


En niños: Se frota mucho los ojos, tuerce o desvía un ojo o ambos, se sienta muy cerca del televisor, acerca mucho los objetos al rostro, tiene un párpado caído, se tropieza con frecuencia.


Los tres errores más frecuentes

 

Pablo Wainberg, jefe de servicio de oftalmología de Swiss Medical Center, explicó que la automedicación, el mal uso de los anteojos, y la demora en la consulta al oftalmólogo son algunas de las causas más comunes por las que se puede dañar la visión.


Automedicarse. La conjuntivitis suele ser una enfermedad subestimada por muchos que desconocen las complicaciones que puede acarrear. En ese sentido, tienden a automedicarse, o compartir la medicación, lo cual no es bueno porque favorece los contagios.


Anteojos. Algunas personas tienen la mala costumbre de comprar anteojos en farmacias, quioscos o puestos callejeros. El paciente debería recurrir al oftalmólogo apenas comienzan los síntomas para evaluar la situación y definir la conducta adecuada a seguir en cada caso.


Consulta. La ambliopía es una de las causas más comunes del impedimento visual en la niñez. Afecta a 3 de cada 100 chicos y debe tratarse a tiempo (antes de los 7 años) para evitar que el niño crezca con alguna deficiencia visual. Los chicos no manifiestan claramente qué les sucede, por eso la importancia de que visite al oftalmólogo durante los primeros meses de vida.

 

Fuente: Vistalia

 

 

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