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Cada Día Mundial contra la Hepatitis, los 28 de julio, la Organización Mundial de la Salud (OMS) refuerza su objetivo para luchar contra esta enfermedad, al punto de querer erradicarla.


En sus prioridades, la organización explica que este día ofrece la oportunidad de impulsar todas las iniciativas para aplicar la primera estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas, 2016-2021, y ayudar a los Estados Miembros a conseguir el objetivo final: eliminar la hepatitis.


"Las hepatitis víricas constituyen un importante problema mundial de salud y exigen una respuesta urgente", indica la OMS y da cifras de la importancia contra su lucha. A finales de 2015 había aproximadamente 325 millones de personas con hepatitis crónicas. Se estima que en 2015 había en el ámbito mundial 257 millones de personas infectadas por el virus de la hepatitis B (VHB) y 71 millones de personas infectadas por el virus de la hepatitis C (VHC).


Según sus registros, 11 países concentran casi el 50% de la carga mundial de hepatitis crónicas: Brasil, China, Egipto, India, Indonesia, Mongolia, Myanmar, Nigeria, Pakistán, Uganda, Vietnam.


Además, 17 países tienen una alta prevalencia de la enfermedad y, junto con los anteriores, soportan el 70% de la carga mundial: Camboya, Camerún, Colombia, Etiopía, Filipinas, Georgia, Kirguistán, Marruecos, Nepal, Perú, Sierra Leona, Sudáfrica, Tailandia, Tanzania, Ucrania, Uzbekistán, Zimbabwe.


La OMS también alerta que hay muy pocas de las personas infectadas que tuvieron acceso a pruebas y tratamiento, especialmente en los países de ingresos bajos y medianos.


A finales de 2015, tan solo el 9% de las personas infectadas por el VHB y el 20% de las infectadas por el VHC se habían sometido a pruebas y contaban con un diagnóstico. En 2015, de las personas diagnosticadas con infección por el VHB, el 8% (1,7 millones de personas) recibían tratamiento, mientras que el 7% de los diagnosticados con infección por el VHC (1,1 millones de personas) habían iniciado tratamiento.


Las metas de alcance mundial para 2030 son las siguientes: el 90% de las personas con infecciones por el VHB y el VHC se habrán sometido a pruebas de detección y el 80% de los pacientes con las condiciones adecuadas habrán recibido tratamiento.

 

Muertes por hepatitis
Las hepatitis víricas provocaron 1,34 millones de muertes en 2015, una cifra comparable a la de las muertes por tuberculosis y superior a la de las muertes por VIH. Las muertes por hepatitis van en aumento.


También alerta que siguen registrándose nuevas infecciones de hepatitis, sobre todo de hepatitis C. El número de menores de cinco años con infección crónica por el VHB se redujo al 1,3% en 2015 (frente al 4,7% anterior a la introducción de las vacunas).


Y aclara que "la vacuna contra la hepatitis B previene aproximadamente 4,5 millones de infecciones al año en niños".


Sin embargo, en 2015 hubo 1,75 millones de nuevas infecciones por el VHC, debido principalmente al consumo de drogas inyectables y a la administración de inyecciones poco seguras en los entornos sanitarios de determinados países.


Por último, insta a perseguir el objetivo de eliminar las hepatitis en 2030; los informes de 28 países con una elevada carga de la enfermedad alientan el optimismo.
Para ello busca potenciar y aprovechar el compromiso político tras el refrendo oficial de la Estrategia mundial del sector de la salud contra las hepatitis víricas en la Asamblea Mundial de la Salud de 2016.


Dar a conocer las respuestas nacionales a la hepatitis que se están empezando a utilizar en países con una carga elevada de esta enfermedad. Alentar la acción y la colaboración de personas, asociados y el público en general.

 

Fuente: Infobae - OMS
 

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