El Banco Patagonia, la empresa social Agua Segura liderada por Julián Weich y la asociación civil Misiones Rurales Argentinas llevaron filtros de agua potable a una docena de escuelas rurales rionegrinas.
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12 escuelas rurales de la provincia de Río Negro contarán con filtros que les permitirán acceder a agua potable y contarán con talleres de hábitos saludables para niños y docentes.


El Banco Patagonia, la empresa social Proyecto Agua Segura liderada por el conductor televisivo Julián Weich y la asociación civil Misiones Rurales Argentinas son los impulsores de esta iniciativa, enmarcada en el programa ‘Escuelas Activas‘.


Los primeros filtros microbiológicos LifeStraw® Community alcanzarán a más de 860 niños y docentes de una docena de establecimientos educativos. Los mismos, están situados en El Foyel, El Cuy, Sierra Colorada, El Bolsón, Fita Quiche, Ñorquinco, General Conesa, Lamarque, Naupa Huen, Laguna Blanca, Ingeniero Jacobacci y Clemente Onelli.


Julián Weich, en la presentación de la campaña, expuso: “El problema del agua potable es terrible en el mundo, no solamente en Argentina, en el mundo muere un chico de diarrea cada 90 segundos. Si vos me decís: ’Pero la diarrea no mata’, es verdad, no mata cuando la atendés, cuando no la atendés termina siendo una deshidratación, una desnutrición y riesgo de vida”.


En ese sentido, el animador televisivo comentó que en las escuelas rurales de todo el país, los niños ingieren agua verde que sale de los aljibes y esa agua no es potable, por lo que ‘nuestro proyecto trabaja en las escuelas rurales porque sentimos que es el lugar adecuado, primero para que los chicos tomen agua segura, segundo porque creemos que el agua segura es el primer escalón para evitar la desnutrición y tercero porque es el lugar donde los chicos van a aprender y cuando van los chicos a aprender, van los padres a aprender, así que nosotros no solamente le contamos lo que es el proyecto Agua Segura, sino que también les enseñamos a los chicos que el agua segura, o el agua potable, es un derecho‘.


Sobre este último punto, destacó que los pequeños deben saber que ‘el agua se la tiene que dar el Estado, un privado, la escuela, el vecino, pero tienen derecho a tener agua potable, así como tienen derecho a la educación, a jugar, a la salud, a todo lo que implican los derechos del niño, el agua potable es un derecho también‘.


Detalles de los filtros

 


Respecto a los filtros, Weich indicó que tienen una capacidad de 100 mil litros de filtrado y cuentan con la tecnología más alta en el mundo para filtrar agua, según lo determinó la Organización Mundial de la Salud -OMS-. Tienen una vida útil de entre tres y cinco años, no necesitan energía solar ni eléctrica, no tienen recambio, son fáciles de usar y poseen pequeños agujeros que evitan el ingreso de baterías, virus, gérmenes, parásitos y microbios.


Entre las bondades del proyecto, resaltó que además las personas ahorran leñas porque no deben hervir agua, no quedan expuestos al monóxido de carbono ni tendrán riesgos de quemaduras. ‘Hay un montón de virtudes en este proyecto de Agua Segura, que se aplica directamente a los chicos‘.


Cabe señalar que los filtros de tecnología suiza, se usan en remotos lugares del país, como así también en otros territorios con escasez de agua potable tales como Mozambique, Angola y Kenia.


Weich, aun así aclaró que el filtro ‘lo que esté diluido en el agua no lo saca, lo que está en suspensión sí. Por eso, no saca ni el arsénico, ni la sal, en algunos lugares de la Argentina el agua sale salada, no sale eso, si es salada es salada, el flúor tampoco porque está diluido‘.


Igualmente, valoró que el filtro sirve para eliminar lo que está en suspensión, como los parásitos, dado que si ‘un chico está con parásitos, para desparacitarlo hay que desparacitar a toda la familia. Sabemos que es imposible, que ni el papá va a tomar, ni la mamá va a tomar remedios, ni los hermanitos, porque a los lugares adónde vamos no tienen la manera de pensar que tenemos nosotros, que si nos dicen que hay que desparacitar a la familia, uno va, toma todo el mundo el antiparasitario. A los lugares adónde vamos son lugares donde cuesta que los chicos y los adultos entiendan la diferencia entre salud y no salud‘.


Por esa razón implementaron un sistema que ‘es sencillo, es un colador que elimina todo tipo de posibles enfermedades‘.


Mientras hacía una demostración del funcionamiento del filtro, con uno portátil, reiteró la importancia de que los chicos conozcan su derecho al acceso al agua potable, al tiempo que precisó que los primeros mil días de vida de un niño son esenciales para el desarrollo del cerebro y si está desnutrido su daño es irreversible.


Trabajo en equipo

 


Por otro lado, Weich afirmó que se busca involucrar a todas las partes, porque es ‘la mejor manera de que algo se cuide‘ y destacó que ‘cuanto más gente alrededor haya del proyecto más sustentable es, más se cuida, más se valora y más sentido tiene hacerlo‘.


Es así que a través de esta iniciativa, el Banco Patagonia busca contribuir con el desarrollo de la sociedad rionegrina impactando en la educación, uno de los ámbitos de inversión social definidos en su estrategia de Responsabilidad Social Empresaria.


Proyecto Agua Segura, liderado por Julián Weich, busca que todas las personas gocen del derecho al acceso a agua segura. Por eso es que diseñan programas acordes a las necesidades de cada centro, escuela y comunidad y a las diferentes problemáticas que enfrentan, desde el agua sin tratamiento y dificultades de acceso a agua, hasta la falta de información sobre temas relacionados a higiene y sanidad.


Por su parte, Misiones Rurales Argentinas es una asociación civil sin fines de lucro que desde 1938 trabaja por la promoción humana integral de la familia rural.
Weich estuvo acompañado por los directivos Martín Natalí y Celina Lesta del Banco Patagonia, y Mauricio Álvarez del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Natalí informó que la entidad financiera ya había concretado actividades sociales con la entrega de computadoras a escuelas, mientras que Álvarez acudió en virtud de que el INTA presta apoyo de logística.


Escuelas rurales

 

El proyecto busca llegar a lugares de difícil acceso. 


Párrafo aparte brindó Weich a los establecimientos rurales que existen a lo largo y a lo ancho del país, ya que cuentan con docentes que le ponen el cuerpo y el alma a diario. A su vez, subrayó que los padres ‘más allá del nivel cultural saben que sus hijos tienen que estar ahí, entonces acuden, porque saben que si los convocan es por algo importante para sus hijos y para ellos‘.


‘Son lugares muy importantes las escuelas rurales, mucho más que lo que puede pasar en una escuela de ciudad, es como un lugar de referencia y lo que necesitás está ahí o ahí te pueden dar una solución, hasta darte el teléfono para llamar a la solución‘, puntualizó.


Sobre los docentes, Weich comentó ‘Yo habré estado en cien escuelas rurales, en Salta, Chaco, Santiago del Estero, Corrientes, Posadas y no podés entender por qué están ahí, porque son lugares hostiles, donde no hay nada. Se la rebuscan y son todo y la verdad que la única manera de combatir la pobreza es con educación, o al menos, que la educación sea lo mínimo necesario para que puedan seguir avanzando de acuerdo a las oportunidades‘.


‘Sabemos que no todos van a tener una oportunidad, pero si no tenés la base, por más oportunidades que les des no la van a poder aprovechar‘, concluyó.


Vale señalar que Agua Segura ya llegó a 20 mil niños de 250 escuelas rurales, sumado a un programa de educación y salud que consiste en concientizar a los alumnos, las familias y los docentes sobre los hábitos de higiene y salud.


De la misma manera, se acercaron soluciones en hogares y centros comunitarios y se crearon estructuras para captar agua de lluvia para que chicos y adultos accedan al agua cerca de sus hogares. 

 
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