Hablamos con la mujer que transforma el dolor en lucha. Sigue y ayuda a chicas en estado de vulnerabilidad.
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Cómo podemos presentar a una mujer que vivió lo más triste y doloroso que nos puede pasar como madre: el asesinato de un hijo.


Trabajo, también trato de ayudar a chicas con bajos recursos, acompaño y trabajo con la gente de Sobrevivientes de A.S.I. En lo posible trato de mantenerme ocupada (el mantenerme ocupada hace que no pueda pensar tanto), hago terapia, trato de disfrutar cada momento con mis hijos y mis nietos. Tengo 5 hijos, José de 26, Mica de 22, Marianela de 20, Rodrigo de 18 y Karen, que este 28 de julio cumpliría los 17 años, tengo 8 hermosos nietos que muchas veces fueron los que me dieron fuerzas para seguir, para no caerme, días en los que estaba mal, triste, sin ganas de nada, sin ganas de seguir hasta veces sin ganas de vivir. Siempre estuvo o está alguno de mis nietos que me levanta el ánimo y me vuelven a renovar las fuerzas.

 

Contanos de Karen, ¿quién era, ¿cómo era?


Karen es mi hija, mi hija más chica, mi bebé, mi enana. Siempre le decía que ella siempre iba a ser mi bebé más chiquita, mi única bebé, la bebé de sus hermanos, nuestra mimosa, nuestra mañosa, la que siempre te saludaba con una sonrisa en su rostro, la que siempre me recordaba lo mucho que me quería, la que regalaba o cambiaba lo poco que tenía y no le importaba si ella andaba con la ropa rota o las zapatillas rotas. Ella era así y yo me sabía enojar y con un “bueno mami!!” ella arreglaba todo. La que peleaba con sus hermanos pero también era compinche con ellos, la que se ponía celosa de sus sobrinos pero los amaba, y esperaba con mucho entusiasmo a su primer sobrina mujer (la alcanzó a conocer), a Karen le encantaba escuchar música y no sé por qué uno de los temas que más le gustaba era “ENTRE EL CIELO VOS Y YO”, interpretado por La Liga. Karen estaba cursando primer año en la escuela ESFA y había terminado la primaria en la escuela N°339. Era nuestra “Chuky”, le decíamos así porque de chiquita era muy traviesa. Después cuando fue creciendo se enojaba si le decíamos Chuky. Karen era caprichosa, soñadora, cariñosa, solidaria, respetuosa, celosa, alegre

 

¿Cómo viviste esas horas de incertidumbre hasta que todos nos enteramos lo peor?


El 24 de octubre fue un día revolucionado, por fin llegaba mi nieta, mi primera nieta mujer. Estábamos todos contentos, alegres, felices por su llegada. ¡Y ese mismo día iba a ser también el último día que iba a ver Karen con vida, ese día ella me despidió con un beso y un “te quiero mami después nos vemos!!”.... Después de unas horas empezó la búsqueda, empezó una pesadilla, empezamos a recorrer Viedma y Patagones, a pegar carteles con fotos de Karen, y pensaba que era una travesura de ella, que estaba en lo de alguna amiga y que ya iba a parecer, pero con el correr de las horas la desesperación era mayor. Preguntabas por Karen y nadie la había visto, nadie sabía nada y se te hacía un nudo en la garganta.


El 26 de octubre seguía haciendo copias de las fotos de Karen para seguir pegando y a media mañana un llamado me decía que vaya al hipódromo porque habían encontrado el cuerpo de una mujer, pero a mí no me avisaron nada, le dije, y me dice andá Eddy. Me fui al destacamento, pregunto, y me confirman que habían encontrado un cuerpo y no me dicen nada más. Me voy al hipódromo, habían policías, algunos familiares míos y nadie te decía nada, eran las 12 del mediodía, las 14, las 16, las 18, y nadie te dice nada, y yo decía “no, esa no va a ser Karen, esa no va a ser mi hija, no puede ser mi hija”. Ese día tuve varios llamados diciéndome que era Karen la que habían encontrado, hasta me habían llamado preguntándome donde la velábamos y yo me enojaba y les decía que no era Karen, que se informen mejor, que a nosotros, sus padres, no nos habían dicho nada, que no sé de dónde habían sacado eso. Pero ellos (las personas que trabajaron en la búsqueda y el hallazgo del cuerpo de Karen) no ven la desesperación, la angustia y el dolor de la familia, hasta que a las 18:30 recibo un llamado de mi hermana diciéndome que un policía había ido a lo de mi mamá a avisar que el cuerpo de la mujer encontrada en el hipódromo era Karen, y nosotros estábamos afuera de la morgue. Como yo empecé a decir que no, que no era Karen y le gritaba y lloraba, ahí recién dejaron pasar al papá de Karen a reconocer el cuerpo, fue el peor día de mi vida, la pesadilla de la que un día quiero despertar.

 

Sí hay dos personas condenadas a prisión perpetua, nos costó para llegar al juicio y a la condena, pero se logró, estoy conforme con la Justicia con respecto al caso de Karen, porque trabajaron. Cada cosa que pedimos se hizo, aunque hubo veces que tuvimos que salir a los medios a reclamar o protestar porque veíamos que no se avanzaba, y acá mi agradecimiento hacia ellos la prensa porque nos dieron el lugar para poder hacer escuchar nuestros reclamos. Porque estuvieron ahí en cada marcha que realizamos.


¡Los 2 años y 4 meses que se tardó para llegar a la condena no fueron fáciles, aunque muchos me han dicho que tuvimos suerte que entre todo nuestro caso salió rápido, para mí no es suerte, para mí no es suerte que te maten una hija, fueron 2 años y 4 meses de lucha, lucha que aún sigue!!! Y por más que llegamos a obtener una condena, no estoy del todo de acuerdo porque en definitiva no es perpetua. Seguiremos luchando en la búsqueda del tercer ADN.

 

A partir de ese momento, el más injusto y doloroso para una mamá, vos sacaste fuerzas para ayudar a chicas vulnerables. Te vimos en la lucha por la justicia frente a los delitos de corrupción, volvamos a hablar del rol del Estado. ¿Cuál es la realidad de las chicas víctimas de los delitos de corrupción de menores?


Y con respecto a otros casos deja mucho que desear la Justicia. No puede ser que el tiempo vaya pasando y hayan casos que todavía no se sepa nada, no se sepa dónde está la víctima o quiénes son los culpables, bien está dicha esa frase “no existen crímenes perfectos, lo que existe son las investigaciones imperfectas”, y ya de esto tenemos varios casos en Viedma y ni hablar en la provincia (Atahualpa Martínez, José Luis Nicola, Daniel Solano, José Codina, y estos son algunos nada más de los tantos casos que hay en la provincias aún impunes

 

Hay un Consejo Provincial de la Mujer, hay una Secretaría de la Niñez y Adolescentes, ¿las chicas están contenidas por estos organismos?


Es realmente necesario para las víctimas y sus familiares que Río Negro se adhiera por Ley Provincial a la Ley Nacional de Víctimas, recientemente sancionada por el Congreso Nacional, esta ley es muy importante para las víctimas y familiares, ya que mediante esta ley el Estado ofrece a las víctimas un asesoramiento y acompañamiento legal, más allá del trabajo del fiscal. Este asesoramiento les permitirá a las víctimas entender los términos legales y el curso del juicio, ya que uno es totalmente ignorante de cómo se lleva adelante un proceso legal. Por ejemplo, en un juicio de abuso, en el momento de la lectura de la sentencia, las víctimas se encontraban solas, sin la asesoría del Estado para poder ayudarlas a comprender los términos de la sentencia. Además de la Ley de Víctimas también debería adherirse a la Ley 26.485 de la Violencia contra la Mujer, ley que ayudaría muchísimo a las mujeres que padecen violencia.

 

Perdiste a tu hija en un femicidio que nos marcó como sociedad. ¿Sentís que desde el Estado se está trabajando con las adolescentes, jóvenes y mujeres?


Siento que de parte del Estado nada se realiza para la contención y asistencia de los jóvenes, y mucho menos hacia las mujeres. Siempre está ausente, tengo conocimiento de casos puntuales, como las chicas de corrupción de menores, mujeres víctimas de violencia, chicas en estado de vulnerabilidad. No es solo asistencia económica que necesitan, necesitan asistencia psicológica, jurídica, herramientas para poder defenderse en la vida, como capacitaciones y cursos que tengan salidas laborales, una posterior ayuda económica para emprender los oficios en los que se capacitaron y poder vivir de eso.


Porque por sobre todas las cosas, hay que entender que a las chicas no les gusta mendigar, quieren forjarse una vida y un trabajo para poder vivir tranquilas y en el caso que tengan hijos poder criarlos de la mejor manera posible.


Las chicas que pasan por estas situaciones traumáticas deben tener una ayuda psicológica que las contenga, que no las abandonen, y que se generen lazos con su psicólogas para que no se hundan en depresiones de las cuales es muy difícil salir. Hoy los organismos que deben acompañar, como el Consejo de la Mujer, Secretaría de la Niñez y Adolescencia, están sobrepasados de casos y realmente por más voluntad que pongan sus trabajadores, las chicas sienten que no pueden contar con ellos. Esto no es una crítica, es un punto de vista para que se pueda mejorar lo antes posible. Por eso es realmente necesario el Centro de Ayuda a la Víctima y un Refugio.

 

¿Qué le dirías a todas las mamás que te están leyendo? ¿Cómo podemos ayudar para que nuestras hijas tengan las herramientas para no vivir lo que le tocó a Karen?

 

Que bajen a la realidad, que se pongan en el lugar de las mujeres, que vean sus casas, las condiciones en donde viven, y las mil necesidades que estas personas padecen, que vean los barrios. Que estas mujeres no necesitan ser juzgadas, necesitan soluciones inmediatas, que vivan un mes o menos 2 o tres días en el lugar y las condiciones que viven estas personas que padecen necesidades y a ver si así mejoran las leyes y las políticas de Estado.

 

Las chicas en estado de vulnerabilidad son las que peor la pasan, muchas veces sin contención de algún familiar, y mucho menos del Estado. A ninguna les gusta vivir del asistencialismo, se sienten excluidas.

 

Como sociedad somos solidarios, la gente siempre colabora cuando hay que ayudar a alguien, son los que primero cubren las necesidades que una persona puede estar pasando. Rol que tendría que cumplir el Estado. Pero también la misma solidaridad desaparece cuando necesitamos acompañamiento para pedir justicia.

 

Hablemos de las campañas solidarias que estás organizando. Contanos qué se necesita y cómo podemos hacer para colaborar.


No tengo respuesta para esa pregunta, porque a Karen se la cuidó, estudiaba, no salía, tenía horarios para llegar, no iba a boliches, no iba a fiestas y sin embargo le pasó lo peor.

 

Uno de mis mayores objetivos es lograr que Río Negro se adhiera a la ley de víctimas y a la ley 26.485, entre otras cosas.

 

Esta campaña la estamos llevando adelante con otras personas también y la verdad que se está necesitando de todo, desde chapa, alimentos, frazadas, calzado, ropa de abrigo, leña, nylon, camas, colchones etc., y aquellos que quieran colaborar se pueden comunicar conmigo. 

 

Fotos: Miguel Basterra.

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