Análisis político de Marcial Biageti.
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No se puede tapar el sol con un harnero reza el dicho, haciendo referencia que no se logra sombra con una zaranda. Nada mejor para describir el momento político especialmente complejo que atraviesa el país. Momento complejo en el marco de una realidad con una base de complejidad persistente. En treinta días hemos comprobado que salir adelante será mucho más lento y difícil de lo previsto, con el agravante que no hay reservas de paciencia, entre otras cosas porque una vez más bebimos una sobredosis de esperanza. De esta situación psicológica hemos sido víctimas tanto gobernantes como gobernados, y asumir que todo será más lento agrega más incertidumbre. Es como llegar a nado con lo justo a la orilla y darse cuenta que todo era un espejismo y falta otro tanto.


La cultura inflacionaria argentina nos convierte en ciudadanos necesariamente avispados. Pero quienes más lucran con este flagelo, ya convertido en un compañero de por vida, son los gobiernos. Los presupuestos se convierten de esta manera en fantasmales dibujos, meros artilugios formales sustentados en imprevisibles pronósticos. Todo se corrige con parches denominados Decretos de Necesidad y Urgencia, que todos prometen dejar de usar y todos reniegan de esa promesa cuando acceden al gobierno. La inflación les permite a los gobiernos financiarse con la plata de los gobernados cuando discuten salarios o pagan deudas con plazos o bonos. Funcionar medio año a costa del otro es una tentación en cualquier lugar del mundo. Por estos lados es una costumbre arraigada.


Así debe entenderse el plazo que termina de fijar unilateralmente el gobierno de Río Negro al manifestar por medio de Don Alberto Weretilneck que recién en marzo se tratará el tema de los salarios. De paso, si en marzo se tratará, en abril se aprobará, es decir la tercera parte del año. Si los gremios logran alguna retroactividad será en cuotas y luego que el gobierno hiciera uso de ese dinero ajeno por tres meses. Tiempo y plata que gana el gobierno a costa de los asalariados, haciendo verdad aquello de que la inflación es un impuesto a la pobreza.


UPCN alertó esta maniobra molesto por el espacio que el gobierno le viene dando a ATE que significa un cambio de esquema. Hasta ahora el gobierno arrinconaba a ATE como los malos e intemperantes y accedía a los reclamos de UPCN para colocarlos por encima del resto de los estatales en cuanto a mejoras, especialmente a la UNTER. Esto facilitaba el acuerdo con UPCN y mandaba a ATE y UNTER al conflicto. Alejado de las demandas electorales Weretilneck parece decidido a transitar un primer cuatrimestre confrontando a todos, con la certeza que en última instancia saldrá beneficiado.


El gobernador Weretilneck en un arranque de honestidad brutal en las antípodas de su estilo habitual caracterizado por moderador de verdades o emisor de edulcoradas falsedades termina de caracterizar a la fruticultura en dirección a un ‘rumbo trágico‘. Les endilgó a los chacareros no asumir la necesidad de cambios profundos. Tal vez con un fondo de verdad atendible lo hace con el escaso antecedente moral de no haberse ocupado del tema en los seis años que es responsable de administrar la Provincia, habida cuenta que el ‘rumbo trágico‘ no es cuestión de este fin de año.


La mediocridad de la gestión gubernamental provoca que los rionegrinos hagamos agua por los cuatro costados. Al panorama terminal de la fruta hay que agregarle el colapso de la infraestructura de servicios básicos relacionados con el turismo. La negligencia del Estado en este campo lleva décadas de abandono, siendo el vertido de líquidos cloacales en Las Grutas la peor de las postales para la playa emblemática del Norte de la Patagonia. Ni hablar de los temas de seguridad ciudadana donde se acumulan los casos sin resolver, con el agravante que algunos como el del policía Lucas Muñoz, implican al mismo gobierno. En relación a este homicidio ocurrido durante la Jefatura policial del abogado barilochense Mario Altuna, se lo termina de nombrar Juez de Impugnación con el explícito apoyo del gobierno. El IPROSS sigue con dificultades y ahora es noticia por la muerte de un niño (Daniel) en medio de acusaciones cruzadas por la demoras en la resolución de un trámite.


Como ya se ha reiterado en esta columna la escasa calidad que caracteriza a la gestión gubernamental rionegrina no es solo achacable al gobierno. La oposición con un accionar más eficiente obligaría a levantar la vara. Sucede que a la baja calidad de la misma se suma una evidente fractura que hace que la mayoría peronista en la Legislatura no responda al presidente del Partido Justicialista, Martín Soria. Ante la confrontación este sector se corre o vuelca en favor de Weretilneck para no favorecer a Soria. Bingo para Weretilneck, al igual que sucede en el gobierno nacional entre el Kirchnerismo Cristinista y el Peronismo Federal de los Gobernadores. Bingo para Macri. Un conjunto de personalismos inconducentes, con cargas de resentimiento donde el no dejar hacer se impone al interés común, situación que se paga con dilaciones y profundización de los problemas.


El Plan Castello sirve para alentar optimismo y mostrar un festival de Licitaciones en una provincia carente de Obra Pública, salvo el Hospital de Allen y el de Catriel. No hay que olvidar diez kilómetros de asfalto a Playas Doradas y los subsidios a los clubes de Cipolletti y Viedma, acciones que por insuficientes han motivado aumentar las dosis de humo a las que echa mano el Poder Ejecutivo.


Enero es sinónimo de receso, de vacaciones, de plazos más laxos. Salvo para la Tesorería de Río Negro que andará contra reloj para anunciar los salarios de diciembre antes que termine el año. No podía ser de otra manera, termina un año difícil dijo el Gobernador Weretilneck, pero el que viene será mejor comunicó en su mensaje oficial con motivo de las Fiestas. Un año que según sus propias palabras, comenzará en marzo. Para el resto de los rionegrinos será el martes 2 de enero.


Feliz Año Nuevo para todos.

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