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En la recta final para encarar el fin de año la actividad política finaliza la confrontación electoral de medio término.


Ahora es cuestión de oxigenarse y recargar pilas para la pelea de fondo que es la renovación de los mandatos de cuatro años. Desde los despachos oficiales los esfuerzos se encaminan a retener el poder si el objetivo es la continuidad.


 Si el objetivo no es quedarse, hay que ordenar la casa para los que vengan, los sobresaltos del último año suelen ser complicaciones que terminan en los tribunales, y una tentación permanente para los opositores.


 Por todo esto no es lo mismo construir con la mirada puesta en seis años hacia adelante, que en dos hasta el final del 2019, que en la práctica se reduce hasta la fecha de las elecciones en el inicio del segundo semestre, es decir que faltan escasos veinte meses.


Así vemos que Macri trabaja con la primera hipótesis, y en Río Negro Don Alberto Weretilneck con la segunda.


En el caso del Gobernador hay un componente mixto, ya que las señales apuntan a que aspira tener un protagonismo central en la construcción del período 2019/2023. En castellano, no se va a su casa. 

 

Atiende con centralidad la conformación del Poder Judicial como se observa en el proceso de designación de la Procuración por la renuncia de Baquero Lazcano.


Para variar, el primer mandatario rionegrino, un título que además de añejo y rimbombante suena exagerado para la circunstancia, termina de provocar un blooper institucional que hace rato es marca registrada en este tramo de la vida rionegrina.


Hay cuatro aspirantes que vienen cumpliendo los pasos requeridos por la ley, restando la audiencia de evaluaciones que se efectuará el 5 de diciembre. Nosotros apoyaremos a Jorge Crespo adelantó el Alcalde de Santander, olvidando una vez más que es Gobernador de todos los rionegrinos, lo que incluye a los otros tres aspirantes.


No se le pide que tenga formación jurídica para explicar la ley, para ello tiene un buen remunerado conjunto de colaboradores.


Pero más allá de la habilidad y sentido común que se suponen conlleva su investidura, pareciera que una vez más ha hecho agua ante esta circunstancia especial.


Desconociendo que el presidir del Concejo Grande de la Magistratura de veinticinco miembros el Gobernador tiene reservada la Presidencia para decidir en caso de paridad, desde un sitial de autoridad, y sobre todo de imparcialidad. Es la letra y espíritu de la ley, el rol final y superior de la máxima autoridad. Una vez más se ratifica la confusión de roles entre Gobernador y Alcalde, que no debiera ser tal por tratarse de distintos estamentos institucionales.


Total que el postulante Julio Crespo, a quien le sobran antecedentes y méritos para el cargo termina de convertirse, por obra, gracia e imprudencia de Weretilneck en lo que se llama popularmente como ‘caballo del comisario‘, que es aquel que no puede perder.


Se decía que en el campo se organizaba una carrera de caballos en honor de la máxima autoridad y se hacía ganar el caballo del comisario. Algo ya referido en esta columna años atrás, recuerda a aquel juez de línea que cuando la pelota salía del perímetro de juego exclamaba ¡sacamos nosotros!


No es cuestión de ponerse colorado por estas minucias debe concluir el gobierno, cuando quedan escasos veinte meses para ordenar la casa, y el Poder Judicial no es para ignorarlo en este tramo. Aprobarle el presupuesto sin modificaciones será otra de las señales en este sentido.


La claridad de roles no es el fuerte de la administración rionegrina. Terminada la firma del pacto fiscal recientemente firmado con el gobierno nacional, Weretilneck explicitó que es muy bueno avanzar en el blanqueo de las sumas en negro que perciben los estatales porque de esta manera mejorarán sus perspectivas jubilatorias.


Estaba hablando también de su caso y de todo su gabinete hasta directores, de todos los directivos de las empresas del Estado que prolijamente desde siempre se liquidan más del veinte por ciento del sueldo en negro para eludir el pago del impuesto a las Ganancias.


Sierra Grande, la capital del hierro se apresta a un nuevo eslogan: Capital Nuclear Atlántica, habida cuenta que Bariloche es la Andina. Técnicos de la CONEA y del INVAP tomaron contacto con la comunidad serrana para esclarecer los puntos principales de la problemática nuclear.


Llamó la atención el interés que mostraron los cursos superiores de las escuelas secundarias en las que además partieron el escenario con los representantes del NO al emprendimiento de la Central.


Desde el Municipio se avanza en los aspectos logísticos e institucionales de la Consulta Popular fijada para el domingo 17 de diciembre. 

 

Este evento va camino a convertirse en el más importante de esta segunda parte del año, luego de la defección electoral del partido del Gobernador en las elecciones generales.


Tiene además ribetes que exceden el marco local y provincial, ya que la injerencia e interés del gobierno nacional es evidente, con el agregado de la toma de posición activa y favorable del senador Miguel Pichetto, con un periodo de Intendente a mediados de los ochenta en Sierra Grande. Consulta Popular, Central Nuclear, Playas Doradas: un cóctel que amenaza en concentrar las miradas políticas del verano.


Todo se potencia con la ausencia total de iniciativas en la política lugareña, con lo que la interesante y osada decisión del Intendente Nelson Iribarren se destaca con una nitidez que preanuncia consecuencias hacia el futuro, que más allá de los resultados y alternativas visibilizarán positivamente a esa localidad.


La tragedia del ARA San Juan enluta el país, y una vez más la muerte nos coloca frente el espejo de lo que somos, cómo estamos y hacia dónde vamos.


Una vez más la dura realidad llama la atención y nos convoca a afrontar el desafío de mejorar nuestra endeble condición.

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