El análisis político de la semana por Marcial Biageti.
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Pasadas las batallas electorales, el eje político se traslada a qué va a hacer cada uno de los sectores protagonistas con lo conseguido en las urnas. Como lo venimos diciendo el Gobierno nacional llegó con lo justo a las elecciones generales pero se dio el gusto, luego de pasar zozobras, de conseguir un éxito que lo habilita a encauzar la gestión en el rumbo de cambio que legitimó con los votos.En esta Argentina dinámica y cambiante a nadie le sobra nada, incluso a los que ganan elecciones. Es difícil dormir tranquilos, más bien hay que hacerlo como los viejos cowboys, con el sombrero puesto y un ojo abierto. Basta observar el acotado margen de maniobras con que cuenta el macrismo para avanzar en las reformas laborales, impositivas y previsionales, datos que son registrados puntualmente por los potenciales inversores que terminan de decirle al Presidente en New York ‘todo bien, pero logre los consensos para hacer realidad y consolidar las reformas‘.


Entonces el gobierno enfrenta un panorama tan alentador como de angosto andarivel para transitar. Hay que recordar los efectos de la Perestroika Rusa, cuando la ‘glásnot‘ de Gorbachov hizo su desembarco en la Unión Soviética. No solo se quedó a mitad de camino disolviendo la antigua URSS, sino que además eyectó al propio Gorbachov que quedó dictando conferencias por el mundo sobre lo que quiso y no pudo hacer. El cómo y la velocidad de las iniciativas de las reformas darán el grado de factibilidad del proceso que no tiene más destino que seguir adelante. Un paso fundamental fue la reunión de Gobernadores que marcan la puesta en marcha de esta etapa de acuerdos, donde la consolidación del macrismo requiere cuidar la joya del proceso político del PRO que no es otra que Buenos Aires y su gobernadora Vidal.


El planteo de ‘luchar por mi provincia‘ de Vidal tuvo un primer acto en una demanda judicial contra la Nación para reclamar por la discriminación que suponía un Fondo del Conurbano congelado y coparticipado al resto de las provincias. El oficialismo agitó el fantasma de un fallo favorable a Vidal a costa del presupuesto de las otras jurisdicciones. Con el triunfo electoral surgió el benevolente ‘todos tenemos que ceder algo‘ de Macri, una especie de magnánimo ‘ni vencedores ni vencidos‘ con lo que propuso a los Gobernadores coparticipar el impuesto a las ganancias, derogar el Fondo del Conurbano y suspender el juicio de Buenos Aires en la Corte. Cedió la Nación. Cedieron las provincias. Cedió Vidal, se llevó veinte mil millones para el año que viene y cincuenta mil para el 2019. ¡Bingo!


Como de algún lado tiene que salir la cesión de Nación la quita de subsidios, aumento de tarifas, actualización jubilatoria con inflación, recorte de gastos de la política y congelamiento de nombramientos en el Estado pondrán lo que requiere este acuerdo. Hay una segunda ronda la semana entrante, pero el trazo grueso está definido.Como era de esperar uno de los voceros que describió esta voluntad de acompañar el acuerdo recayó, por auto protagonismo, en el Gobernador de Río Negro Don Alberto Werertilneck, quien en su mejor versión en Modo Alcalde de Santander describió la buena intención del gobierno nacional con estas medidas, sin entrar en ningún momento a analizar los efectos sobre su provincia, o si se iban a reclamar compensaciones laterales como planes de obras, viviendas o programas sociales. Lo dicho, más Alcalde que en otras ocasiones.


Otro ejemplo de esta recurrente actitud de tercero observador la había tenido durante la semana en un encuentro en el Ministerio del Interior, más precisamente en el despacho del Viceministro, el polifacético y eficiente Sebastián García De Luca, otrora responsable de la campaña del Pro en Río Negro en las elecciones que consagraron a Macri presidente. El tema que sentó en su despacho al gobernador, el senador Miguel Pichetto, el diputado nacional Sergio Wisky y el intendente de sierra Grande fue nada menos que la radicación de la Central Nuclear en la Costa Atlántica Rionegrina.


Allí se aprobó la consulta popular que lleva adelante Nelson Iribarren en Sierra Grande el 17 de diciembre como primer paso para desandar el camino que desembocó en la ley provincial que prohíbe un emprendimientos de esas características en el territorio rionegrino. El dato llamativo de la reunión fue la actitud distante con el tema del Gobernador, como si olvidara que desde su anuncio desde Pekín hasta la sanción de la ley fue el protagonista central y excluyente de uno de los mayores dislates de la política autóctona.


Las elecciones de Gobernador ya están en todas las agendas. El partido del gobernador, Juntos Somos Río Negro, intenta salir de la divisional B a la que descendió por abandonar la cancha. Alejandro Palmieri y Alfredo Martín rescataron su voluntad de seguir gobernando Río Negro. El segundo fustigó a Cambiemos y a Sergio Wisky al mismo tiempo que alabó a la dupla Weretilneck Pesatti, rescatando a este último como figura clave y necesaria en la continuidad del proyecto. Tendría que coordinar con el Gobernador que desmerece la proyección política de su Vice en reuniones nacionales en el afán de subirse a la ola post kirchnerista que está de moda.


El peronismo rionegrino cruje por las diferentes visiones internas. El pichettismo se renueva en el centro de la escena nacional, lo que lo acerca al poder, tanto nacional como provincial. Y provoca la desconfianza del sorismo. Por abajo, intendentes, legisladores y dirigentes una vez más dudan de los caminos a seguir.


Cambiemos se tiñe de radicalismo casi por necesidad, con lo que debilita el rol de la ola de cambio que representa el macrismo. Pareciera no asumir que debe desenvolverse en el distrito donde el peronismo hizo una de las mejores elecciones del país, sino la mejor, y ya van varios turnos electorales que sucede lo mismo. Ya se habla de candidaturas, de criterios de reparto de cargos, al repetir conductas arriesga a repetir nombres con los riesgos del caso. Son los primeros escarceos, pero en esta etapa comienzan los éxitos o fracasos a dos años vista.


El gobernador atiende la designación del Procurador, no es poca cosa a dos años de terminar el mandato y observado el panorama judicial nacional en relación a las conductas políticas.


De ahora en más la política se hará en todos los frentes, es la recta final. El Poder Judicial, uno de los grandes misterios de Río Negro, comenzará jugar su papel. Ampliaremos.


Pocas novedades esta semana. En todo caso la novedad es que no la hubo.
 

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