Por Marcial Biageti.
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Como lo decíamos en la columna de la semana anterior, la tarea de gobernar muestra matices por demás disimiles.


Nada como lo sucedido esta semana para ratificar esta aseveración, en la que también pronosticábamos la posibilidad de festejos por parte del Gobernador que acompañaba al presidente Macri en Pekin.


El Gobernador pudo descorchar Chan Don (champagne en idioma chino) una vez conocidos los resultados electorales de su provincia.


Efectivamente su agrupación Juntos Por Río Negro se impuso en la mitad de las localidades, rescatando el triunfo en Ingeniero Jacobacci por encima del radicalismo que gobierna el municipio y el Frente para la Victoria. El que no logró clima de festejo fue el Presidente Macri, quien miró el superclásico en compañía del Presidente del Club Boca Juniors Daniel Angelici.


Si bien se trata de elecciones que toman un escaso cuatro por ciento del electorado rionegrino no son guarismos para minimizar por su proyección hacia lo inmediato, de la misma manera que resultó una señal de alerta hace un par de meses la compulsa de Catriel en la que al gobierno no le había ido de acuerdo a las expectativas.


Estas elecciones previas gravitan sobre la sensación térmica con que se toman decisiones en cuanto a alianzas y candidaturas de cara a las legislativas nacionales de octubre.


Hace ya rato que estas decisiones se han alejado del eje político e ideológico circunscribiéndose con exclusividad a razones de pragmatismo económico.


Esta afirmación es todo un eufemismo, ya que desde la renegociación de los contratos petroleros, el Plan Castello y las autorizaciones para mantener el déficit con endeudamiento cada paso político en la provincia, especialmente en la Legislatura, ha estado determinado por la porción de presupuesto en juego. En castellano básico, idioma preferido del Gobernador, se trata de una cuestión de plata.


Ha quedado consolidado el alineamiento de Weretilneck con el macrismo, precisamente desde lo económico más que de lo político.


En la concepción del gobierno nacional y en la del gobierno provincial el factor económico es excluyente y determinante, y en este caso conduce a la coincidencia en denominadores comunes. Naturalmente Río Negro asume el rol de ‘macriprovincia‘ donde la matriz aglutinante es convertirse en tierra amiga de negocios e inversiones.
La discusión de ahora en más es si esto es bueno, si se está ante una oportunidad y cuáles son los peligros, si los hay, que acechan a un futuro sobre estas variables.

 

Como efecto colateral y por supuesto no querido el gobierno ganó en Jacobacci pero salió lesionado. La confusión que puso en evidencia el manejo electoral por parte del gobierno de un envío de diversos productos enviados por Desarrollo Social a la Agencia local de Jacobacci sirvió de marco a la aparición de vales firmados por el Director de Comisiones de Fomento Yamel Mohana equivalentes a dos cajones de cerveza y dos botellas de Fernet. No se aclaran las marcas, aunque es de presumir dada la calidad de las prohibidas acciones se está en presencia de segundas marcas.


Al mismo tiempo el Gobernador degustaba un sofisticado menú con el Presidente Macri en la recepción que ofreciera el Presidente Chino Xi Jimping, que consistió en entremés de cinco tapas, sopa de venera con estropajo, langostino y camarón fritos, carne de res con hongos y bacalao con sabor a vainilla. Pasteles y helados de postre con vino tinto Gran Muralla cosecha 2009.


El vagón electoral con destino incierto, erróneo y espurio tuvo como remate la aparición de vales oficiales afectados a la repartija para torcer voluntades. Antes le decían comprar elecciones con dinero de todos. Dos Ministerios de la provincia involucrados: Desarrollo Social y Gobierno. Desde las Comisiones de Fomento con cerveza y fernet se fomenta el sueño, con los colchones de Desarrollo Social y frazadas se organiza el reposo triunfante luego del escrutinio.


Las denuncias pertinentes motorizadas por la Fiscalía de Investigaciones fueron desoídas por Desarrollo Social, que mira para el costados con un ojo en China donde está el Gobernador y copiando el estilo que baja desde la Casa de Gobierno: no hacer nada, argumentar que es un error, asumirlo como tal y confiar en el manejo de Poder Ejecutivo ante la Justicia. Río Negro 2017. Ningún fiscal movió un dedo. La denuncia de Marcelo Ponzone determinó el emplazamiento judicial del Ministro de Desarrollo Fabián Galli, que acumula al lío original la desobediencia en tiempo y forma a los requerimientos judiciales.


El Plan Castelllo avanza con sus quinientos ochenta millones de dólares convertidos en razones que disciplinan votos, algunos ridículamente culposos que se cubre con excusas como ‘lo hacemos con dudas por la falta de consulta y la improvisación‘, o algunas inconsistentes como la ‘creación de comisiones de contralor‘. Como detalle al margen pero bastante ilustrativo de como será el devenir del tema digamos que esta semana el dólar trepó un punto al calor de la crisis nuestra sumada la brasileña. Es decir que sin estar aprobado el Plan, esta semana se incrementó el volumen de deuda que generará en más de trescientos millones de pesos el equivalente a unas doce escuelas.


China, elecciones, fernet y centrales nucleares deben confrontarse con el paisaje que muestra una verdadera hecatombe en las cuentas públicas, especialmente en una docena de provincias. Nadie parece asumir que más allá de los aspectos políticamente particulares de Santa Cruz la situación fiscal de medio país es asfixiante. Río Negro requiere para los aguinaldos de julio más de dos mil millones de pesos, estimándose un faltante de casi de cuatrocientos que buscará en la banca privada. No se registra que esos efectos se trasladan al campo de la actividad privada y que la necesidad de acotar gastos, especialmente en los presupuestos públicos tiene como primera atapa las elecciones de octubre. Pero si llegar a octubre sin hacer olas provoca tensiones sociales, ya ni siquiera va a importar quién gane la compulsa electoral de medio término.


El regreso de las giras internacionales se parece al retorno del crucero por el Caribe. Pero Río Negro será a partir de ahora tierra de manzanas y átomos. Un panorama de un gran debate para una indudable oportunidad, a la que no hay que rehuir con falsas y demagógicas argumentaciones.


Nuestro Presidente se hizo tiempo para departir con Tévez, Lavezzi, Angelici y Takahara, aquel japonés que le hiciera un gol a Lanús jugando en Boca, cuando Macri presidía Boca. En Tokio recordó con emoción los triunfos de Boca en esa ciudad ante el Real Madrid y Milan. Antes de su viaje departió un almuerzo para aconsejar a Barros Schelotto sobre el funcionamiento de Boca. Un mundo en el que se mueve como pez en el agua. Imposible terminar de otra manera estas líneas: un país sencillamente increíble. 

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