Por Marcial Biageti.
Tamaño letra:

 

Se puede afirmar que un plan es un conjunto de mecanismos y acciones que se despliegan para el cumplimiento de un objetivo. Un proyecto es un plan aplicado a la ingeniería o arquitectura, apunta más a los medios que al objetivo final. Si se trata de la vida de cada uno se dice que siempre habría que tener un plan, que una vida sin proyectos no es tal. Se cae de maduro que si hay una actividad en la que no se puede dejar de tener un plan o proyecto es en el ejercicio del gobierno. Navegar un barco que no se sabe dónde va ni cuál es su puerto de llegada supone una travesía azarosa e inútil.


 El gobierno de Río Negro en el transcurso de su sexto año de mandato enuncia el Plan Castello que genéricamente describe como un conjunto de infraestructura básica de la que, explica, la provincia hoy carece y que una vez implementada pondrá esta geografía en el camino del crecimiento permanente. Se lo explica a los legisladores, lo comparte con los intendentes para que éstos le ayuden a encolumnar a los legisladores. De esta manera alienta e impulsa las sugerencias de una cuarentena de municipios. Un intendente dice “quiero 50 cuadras de cordón cuneta”, otro “100 cuadras de asfalto”, otro “una represa en un arroyo”, otro “un acueducto, una costanera, un espigón, un gasoducto, una planta reductora, un camping, una terminal”.


Se necesita una carpeta y un bosquejo con una estimación presupuestaria y adentro del Plan Castello. Las cosas grandes las pone el Gobernador: Centro de Convenciones de Bariloche, una ruta, ya se verá cuál, gasoducto de la Línea Sur. Lo único que aparece definido es el monto (U$S 500 millones) que no se sabe de dónde sale, con bonos a diez años. El gobierno rionegrino del 2028 estará pagando los cordones cunetas del 2018.


El primer logro del Plan Castello ha sido espectacular: el Presidente Macri tomó nota del mismo y convocó al Gobernador Weretilneck que lo acompañe en su periplo por Madrid donde basándose en la experiencia en planes del rionegrino le pidió que explique el Plan para el Desarrollo de la Patagonia a los inversores internacionales.

 

“Los planes de los que no tienen planes” sería el título de semejante montaje de improvisaciones compartidas. De paso, el gobierno nacional que centró su campaña en el mensaje Pobreza Cero está evaluando implementar un Plan contra la Pobreza en el mes 15 de su mandato y luego de enterarse que hay un tercio de pobres entre los argentinos.


Nos tomamos un espacio para volver con nuestras dudas sobre el tema de la designación Castello del Plan rionegrino. El primer gobernador de Río Negro Edgardo Stefano Nazario Castello esbozó una idea de provincia que hizo aflorar el conflicto de intereses con el Alto Valle. Las concreciones de Castello vistas en perspectiva fueron fundacionales a pesar de lidiar con avatares políticos de la época que culminaron en la primera y única Intervención Nacional que sufrió esta provincia.


Contemporáneos de Castello recuerdan sus lágrimas en la puerta de la Casa de Gobierno al enterarse de la medida extrema dispuesta por su mentor y líder político, el Presidente Arturo Frondizi. Fue el comienzo de su ostracismo, ya que en las elecciones siguientes el candidato de la UCRI y ex Interventor, Franscisco Muñoz fue derrotado. Al poco tiempo (1964) moriría prematuramente a los 60 años dejando una huella indeleble de su visión y compromiso con esta provincia. Por lo dicho más arriba una visión e ideas fundacionales como las de Castello no debería pasar por el riesgo de quedar asociadas a esta iniciativa que viene promocionando el gobierno provincial.


Patricia Bullrich llegó a Viedma en calidad de Ministra de Seguridad para una concreción bienvenida. La inauguración de una Delegación de la Prefectura Nacional que tendrá jurisdicción desde Bahía Blanca hasta Puerto Madryn. Hay que recordar que este tipo de necesarias descentralizaciones no son fáciles de llevar adelante, desde la decisión y la concreción. Esta muy buena iniciativa está directamente relacionada con la gestión del ex Prefecto General de la fuerza Carlos Fernández que hoy permite que desde la capital de Río Negro se supervise el mar de tres provincias.


Los docentes terminan de anunciar que la semana que viene habrá dos jornadas de paro y definen como ‘caótico‘ el inicio del ciclo lectivo. Una definición adecuada y totalmente prevista por la brecha que se observa entre el gobierno y el gremio. La situación guarda paralelo con la de la Provincia de Buenos Aires con señales de desgaste para ambas partes, aunque Río Negro exhibe un grado de dureza mayor por parte del gobierno ya que a diferencia de Vidal, Weretilneck no toma nota del retroceso del salario en el año que pasó que quedó patentizado en la negativa a reabrir la prometida paritaria en el segundo semestre al que le termina de sumar cuatro puntos de este año.


En trazo grueso el gobierno le viene restando unos doce puntos al bolsillo de los maestros desde junio a la fecha, por lo que le será sencillo iniciar las negociaciones en las que puede otorgar aumento con el dinero que les viene reteniendo al negarse al diálogo.


Las próximas cuatro semanas serán definitorias para las estrategias electorales. Carrió, cuya opinión para desgracia del Presidente se visualiza al mismo nivel o a veces por encima de Macri, termina de decir que luego de Semana Santa se definirán las candidaturas. Un tiempo que será adecuado para el resto del país. Se sabe que las elecciones legislativas son insalubres para los movimientos provinciales que son deglutidos por la polarización nacional, desafío que deberá enfrentar la administración Weretilneck. No es el escollo más importante, ya que el foco de las preocupaciones sigue estando en el funcionamiento presupuestario y la gobernabilidad. De la provincia que nunca iría más a Buenos Aires a mendigar soluciones se terminó en España gestionando el favor y la comprensión presidencial.


Mientras, crujen los servicios y contratistas provinciales. Hospitales del pie de guerra como Roca, Viedma, Bariloche y Cipolletti. Un marzo a todo reclamo, con respuestas demoradas con la mirada en los recursos, las deudas y el índice inflacionario. De esta manera cualquier recuperación es una expresión de deseos, al menos en el primer trimestre. 

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas