Por Marcial Biageti
Tamaño letra:

 

No descubrimos nada nuevo si describimos el exitismo del argentino, ese sentimiento que nos catapulta a tocar el cielo con las manos en determinado momento y al instante descender al más cruel de los infiernos. Nada como el fútbol como para caricaturizar estos comportamientos apasionados y extremos. Al tercer triunfo seguido de un director técnico baja de las tribunas el canto consagratorio, con dedicatoria personalizada para el responsable del éxtasis de la victoria: “vení, vení, cantá conmigo que un amigo vas a encontrar, y de la mano de (nombre o apodo del DT) todos la vuelta vamos a dar”. Cuando sobrevienen tres derrotas los mismos protagonistas corean el lapidario “chau, chau, adiós...”


 El jueves pasado el gobierno de Río Negro cuya delegación encabezó el gobernador Alberto Weretilneck flanqueado por dos amanuenses (Kremmer, Bacci) que portaban documentación del estado económico de la provincia solicitaron al ministro Rogelio Frigerio que se suspenda y refinancie la deuda de corto plazo que Río Negro tiene con el gobierno nacional. La buena noticia es que se dio curso favorable al pedido, con lo que se reduce el déficit inmediato y oxigena las cuentas, aumentando y facilitando su potencialidad de endeudamiento. La ansiada gobernabilidad, el respiro que permita maniobrar más allá del ahogo permanente como venía sucediendo durante el último semestre.


 Nadie, y menos en estos niveles, es recibido por un ministro como el de Interior, Planificación y Obras Públicas sin un previo acuerdo de lo que se pedirá y lo que habrá que ceder a cambio. Está claro que no hay reunión para una negativa. Y está claro que es la primera llegada a fondo de la administración Weretilneck, que no está bien vista por el gobierno nacional, a la Casa Rosada. El contexto electoral ayuda, sobre todo porque un gobierno enclenque desde los números y dependiente del favor nacional puede ser de gran utilidad a la estrategias del macrismo con otros distritos, además de alejar el fantasma del desgobierno que inevitablemente llevaría a la intervención obligada del gobierno nacional,con un costo superior al solicitado por Weretilneck.


 Quien motoriza el acuerdo, abre la puerta, aboga por el tratamiento favorable y pasa de gestor a garante es nada menos que el senador Miguel Pichetto. Desde el jueves las huestes que lidera el Alcalde de Santander están cantando, con contenida euforia hasta que se instrumente lo acordado “que de la mano de Miguel Pichetto todos la vuelta vamos a dar”.


En esta vida muy pocas cosas son gratis. En política nada. Nos preguntamos si la intervención determinante del senador se agota en lo institucional. Es cierto que cualquier especulación es válida, que el quehacer político se ha alejado de las estructuras partidarias y todas las movidas están teñidas de individualismo. Desde lo hipotético podemos concluir qué distintas serían las cosas si el senador desde su banca del peronismo interviniera como lo hizo pero coordinado con su partido. Al fin y al cabo está en la oposición y desde allí se podría lograr réditos que coadyuven a consolidarlo como alternativa al actual grupo de poder que lidera Weretilneck. De no ser viable esta hipótesis habrá que concluir que el fortalecido es el gobierno rionegrino, lo que aleja al peronismo de ser una alternativa futura. También es válida una tercera especulación: que al senador lo anime únicamente su sentido de responsabilidad con la provincia, agotándose este camino en un rédito personal político que conlleva, otra vez, un detrimento de las chances futuras del peronismo como estructura.


 Un desahogo financiero en lo inmediato lo llevará al gobierno a recorrer el camino del necesario endeudamiento con mayor eficiencia, mayores plazos y costos. Asimismo el llamado Plan Castello de Infraestructura podría tener viabilidad con el necesario visto bueno del macrismo.


 El lanzamiento de esta iniciativa fue un póster de lo que es el gobierno. Un amontonamiento parcial e improvisado, en el que cualquiera que esa mañana pasaba por el Salón Gris podría haber ingresado una carpeta con el pomposo encabezamiento de Solicitud de Proyecto. Sin los Intendentes de Bariloche, Roca y Cipolletti que equivale a medio Río Negro. Con Proyectos como edificios de Tribunales que hacen recordar a la fallida e insólita Ciudad Judicial que anunciaron hace cuatro años. De supuestos 500 millones de dólares de pronto se habla de 800 la misma semana que le van a rogar a la Nación que no les descuente 10 millones de deuda por el riesgo de no entran en default. Nos llevará unos cuatro meses instrumentarlo y que esté a disposición afirmó el Gobernador con su interpérrito optimismo que en consideración al respeto que merece su investidura no calificamos groseramente. No sabemos cuántos millones tramitaremos, no tenemos claro para que, no sabemos los costos y no sabemos todavía si el gobierno nacional lo va a autorizar. Más humo, imposible.


 La danza de los millones que tanto subyuga al gobierno rionegrino tuvo un capítulo destacado en el decreto que prorroga la concesión de las licencias de los Casinos de Bariloche y sus tres anexos en El Bolsón, Calle Onelli y Jacobacci. No se anduvieron con chiquitas, quince años, hasta el 2032, año en que se estima que los seres humanos desciendan en Marte. Hasta esa fecha se extienden las decisiones millonarias del gobierno de Río Negro. Ese grupo correntino factura aproximadamente 300 millones de pesos por año; a 15 por dólar son 4.500 millones de pesos. A cambio se le solicita, además del canon que se controla dudosamente, una terminal de colectivos y otras obras para Bariloche. Todo por Decreto, sin licitación y como prórroga de contratos vencidos ya prorrogados anteriormente sin compulsa alguna, sin estimación técnica de las obras, sin comunicación a la Legislatura. Acordado, o negociado entre el Titular del Poder Ejecutivo y el empresario. Dos personas para 4.500 millones de pesos, una envidiable situación para ser protagonista sin que nadie atine a objetar, o al menos indagar sobre la regularidad del proceso.


 Esta semana el gobierno de Río Negro publicitó el Plan de 800 millones de dólares de Infraestructura, postergó vencimientos de corto plazo por unos 10 millones y decretó por 300 millones de dólares la prórroga a los Casinos de la Zona Andina.


Desde lo político entró a la Casa Rosada con el partido arreglado, por lo tanto ganó antes de jugar.


Plata y muñeca. Más no puede pedir, está para campeonar y vuelta olímpica “de la mano de...”.

*
 

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas