En el primer semestre, cayeron tres puntos de poder adquisitivo. Para 2019 las compañías ya anticipan una inflación superior al 21% y aumentos del 22%.
Tamaño letra:

 

Para los empleados fuera de convenio, no hay cláusula gatillo. Por eso, mientras son varios los gremios que lograron renegociar su compensación para 2018, en el caso de los no sindicalizados no hubo demasiadas esperanzas.


Las empresas que preveían dar un promedio de aumento salarial del 23% en el año, con la intención incluso de que sus colaboradores recuperaran algo del poder adquisitivo perdido en el último tiempo, se vieron desbordadas por el aumento de los precios, las tarifas y el costo de vida en general.


Luego de que el INDEC confirmara días atrás que en los primeros siete meses la inflación acumulada superó el 19%, no hubo cálculo que resista a la realidad.
Más aún, para ejecutivos y profesionales, la canasta que mide mensualmente la Universidad del CEMA, marcó una suba acumulada de 20,2% en el mismo período.


En tanto que en el primer semestre, de acuerdo a la última consulta de Willis Towers Watson, el ajuste promedio para los empleados fuera de convenio fue del 12,8%.


Las industrias que mejores aumentos otorgaron fueron la Química (14,2%) y la de Energía (16,5%), por lo que ni siquiera en esos casos hubo un "empate" entre los sueldos y la inflación.


Para mejorar la ecuación final, el 52% de las más de 270 grandes compañías que respondieron a principio de agosto a WTW, modificaron ya al alza su presupuesto salarial, y otro 48% tiene el incremento pretendido bajo revisión de la casa matriz.


La pauta para 2018 en las empresas ya supera el 25,9% promedio de incremento salarial, calculado en base a una inflación del 28,7% acumulada para diciembre.


En este marco, los salarios quedarían unos tres puntos por debajo del incremento general de los precios.


Más aún, el 60% de las empresas consultadas sigue otorgando dos subas en el año, pero un 26% ya decidió repartir el aumento en tres pagos.


Entre las opciones que las compañías eligieron para tratar de aminorar el impacto de esa pérdida de tres puntos en el poder adquisitivo, la más elegida fue la de adelantar el ajuste que estaba previsto para el segundo semestre.


Un tercio de las consultadas por Willis Towers Watson optaron por esa medida: un 21% lo dará en septiembre y otro 50% en octubre.


Otra de las medidas fue mejorar el valor de algunos de los beneficios no contributivos que otorgan los empleadores. Un 15% puntualmente incrementó el monto que abona o reintegra para el almuerzo, y otro 17% hizo lo propio con otro tipo de beneficios.


Solo un 5% recalculó su estrategia para adelantar además el bono 2018, que se paga el año próximo. Y algunas de las compañías incorporaron beneficios de guardería o subsidio de la tarjeta SUBE.


Pero en este marco en el cual los no convencionados terminaron siendo los grandes perdedores, no son pocos los que ya están haciendo las cuentas para el año próximo.


De acuerdo a WTW, en base a una expectativa de inflación del 21,9% anual, los presupuestos salariales para 2019 se perfilan con un promedio de aumento del 22,5 por ciento. Fuente: Iprofesional.

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas