Ante la falta de oportunidades laborales, cada vez más jóvenes deciden emprender sus propios proyectos profesionales de manera independiente.
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INGRES_CUERPO_DE_NOTICIA AQUI Gran parte de los jóvenes enfrenta dificultades para ingresar al mercado laboral. Durante los últimos años la oferta de trabajo se redujo de manera significativa, lo que afectó principalmente a estudiantes y jóvenes recién recibidos. La mayoría de las empresas suele exigir una serie de requisitos, como contar con amplia experiencia laboral y referencias comprobables.
Ante este panorama, algunos de ellos optan por formar pequeñas sociedades conformadas por profesionales con distintos perfiles y especialidades, orientadas a brindar asesoramiento a sus clientes. Y otros, que ya cuentan con cierto capital inicial, asumen un riesgo mayor y desarrollan un emprendimiento comercial o productivo.
Pero no todo es tan fácil, ya que deben enfrentar dificultades, como no contar con un capital suficientemente para comenzar con un proyecto con escala, por lo que el progreso se hace difícil y lento. Así, sus ganancias iniciales son mínimas o nulas, lo que no les permite llevar una vida personal acorde con sus necesidades. Muchos jóvenes no han podido conseguir que su emprendimiento sea su principal fuente de ingreso, lo que ocasiona que deban ponderar otro tipo de trabajo por sobre el proyecto que desarrollan, lo que, a su vez, produce una demora en la oportunidad de implementación y hasta llega a la frustración.
Otra dificultad a la que algunos se enfrentan es que no cuentan con una cartera de clientes sólida, por lo cual, surge la incertidumbre sobre si el negocio va a funcionar o no.
Entre las grandes problemáticas que impiden el desarrollo de los emprendimientos se encuentran los trámites burocráticos, las dificultades para desarrollar una idea de negocios, la capacitación, los inconvenientes con planes de marketing y publicidad. A todo esto, se le suma la falta de confianza, de presupuesto y la incertidumbre del resultado final del camino a recorrer.
Se necesitan inversores para incentivar los emprendimientos propios. Hoy se presenta un escenario que incluye aceleradoras que colaboran con el crecimiento de startups y empresas que invierten en otras alineadas a su propia estrategia.
También el Estado, como parte de esta problemática, ha generado iniciativas y programas que se alinean con el fin de facilitar la creación de empresas. Veamos algunos ejemplos concretos. El gobierno de la provincia de Córdoba lanzó el Programa de Apoyo Joven Emprendedor, que brinda a muchos jóvenes la oportunidad de comenzar actividades productivas, de bienes y servicios, científicas y de investigación. Dirigida a personas de entre 18 y 35 años que tendrán líneas de acceso a créditos de hasta 50 mil pesos. Incluyen la recepción de subsidios por cada nuevo trabajador contratado a lo largo de dos años, una capacitación en inducción para emprendedores y la exención de impuestos sobre los ingresos brutos e impuestos a sellos por el desarrollo de la actividad.
A nivel nacional, el presidente Mauricio Macri presentó oficialmente el nuevo registro de las sociedades por acciones simplificadas. Esto se traducirá en una menor burocracia estatal, ya que se podrá conformar una empresa en 24 horas a través de internet. El Estado habilita préstamos a tasa 0% para los emprendedores que estén iniciando proyectos productivos. Asimismo también se podrá abrir una cuenta bancaria y se generará el CUIT de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) en el acto.
El Estado les está prestando especial atención a los emprendedores. Si bien el camino ha comenzado, creemos que faltan más herramientas para provocar el despegue de estos proyectos que sin dudas pueden ser un gran motor de la economía. Si los jóvenes empiezan a caminar junto a sus proyectos, el país será el gran beneficiado.

FUENTE: INFOBAE
 

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