En el centro, oeste y sur de la provincia de Buenos Aires creció con fuerza el área de ambos cultivares. Son estratégicos para la región.
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Cuando uno transita las localidades del sur y centro de la provincia de Buenos Aires, puede notar que este año ha cambiado la escenografía de los campos. Dos cultivos estratégicos, como el girasol y el maíz, volvieron a las rotaciones tras las conocidas políticas del Gobierno actual.


Y no solo a simple vista se puede observar el crecimiento del área de ambos cultivares, sino que las estadísticas lo demuestran. Según datos de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, en esta campaña creció el área girasolera en relación al año pasado. Tomando las zonas que mide la entidad, en el sudoeste bonaerense y sur de La Pampa, pasó de 330.000 a 410.000 hectáreas. En el oeste de Buenos Aires y norte de La Pampa, subió de 90.000 a 130.000 hectáreas y en el centro de la Provincia, de 46.000 a 65.000 hectáreas.


Y con el maíz sucedió lo mismo. En la primera zona se elevó de 410.000 a 500.000 hectáreas; en la segunda región creció de 115.000 a 160.000 hectáreas y en la tercera, de 210.000 a 250.000 hectáreas.


A este auge del área hay que agregarle que se esperan rindes buenos a muy buenos en estas regiones. Así lo confirman los técnicos que dialogaron con Clarín Rural.


Gabriel Marzialetti, presidente de la regional Aapredid Carhué-Guaminí, relató que las lluvias fueron dispares, por lo que habrá diferentes rindes de los cultivos. “Hubo campos que llovían entre 50 a 60 milímetros y en otros, muy cercanos, la tormenta pasaba de largo y no llovía”, apuntó.


En esta zona en particular, el técnico contó que hay dos situaciones diferentes por el clima: en la franja de Guaminí y Saliqueló, lo sembrado de forma temprana se desarrolla correctamente, a pesar de que hubo períodos sin lluvias, y más al sur de esta franja, que son suelos no tan arenosos, más apretados, estaban más afectados por la falta de agua. “Los lotes que estaban barbechados y sembraron con baja densidad hicieron la diferencia”, destacó.


Y en un foro que tiene esta regional, los productores miembros comentaron sus respectivas situaciones. “Girasoles muy buenos. Algunos tirados por viento. Maíces tempranos buenos. Y tardíos muy buenos”, describió uno de los miembros. “Girasol regular a malo, maíz tardío y soja de segunda estaban sufriendo mucho la sequía y ahora se revirtió”, aclaró otro de los productores que integran la regional de Aapresid.


Gonzalo Hermida, ingeniero en Producción Agropecuaria y analista Agrícola en Bolsa de Cereales de Buenos Aires, recorrió esta semana varios lugares de estas regiones. “Los girasoles están espectaculares en la zona de Coronel Pringles y General La Madrid”, recalcó.


Contrariamente, en la zona donde faltó agua, como en el sudeste bonaerense, precisamente en Tres Arroyos, localidad que también donde estuvo visitando, describió que hay plantas de girasoles más petizas y con menos desarrollo de los capítulos.


“El estado de los lotes de girasol varía de bueno a muy bueno en el sudoeste de Buenos Aires observándose cuadros con menor pérdida en el stand de plantas y capítulos de mayor tamaño, a diferencia de los lotes implantados en el sudeste bonaerense, que sufrieron en mayor medida el déficit hídrico durante los meses de diciembre y enero”, refiere el último informe publicado de la Bolsa de Cereales porteña.


Por último, Mariano Iturriaga, presidente de la regional de Aapresid de Bolívar y administrador de empresas agropecuarias de la zona, destacó que el maíz se viene posicionado cada vez más por el incremento de la ganadería, ya que es un insumo clave para el alimento de los animales. “Se está trabajando con fechas de siembras muy variadas. Hay maíces tempranos, tardíos y de segunda (después de un cultivo invernal)”, sostuvo.


En este sentido, destacó que habrá una merma en los rindes de maíz de primera por el estrés calórico y la poca lluvia de noviembre. “A pesar que salíamos de un invierno húmedo, ese mes fue muy seco y tuvo días muy calurosos”, manifestó.

 

Asimismo, se esperan rendimientos aceptables en los sembrados de forma tardía y los de segunda porque en diciembre sí hubo copiosas lluvias. “En enero fueron muy erráticas las precipitaciones. Fue óptima la cantidad de agua hasta febrero, con 250 a 300 milímetros, pero la distribución de las mismas no fueron buenas”, detalló.

 

En referencia al girasol, el técnico indicó que es un cultivo estratégico porque es un antecesor que se cosecha antes que el maíz, para campos que siembren avena o pasturas. Pero no se ha posicionado todo lo que ha sido en esta zona. Tuvo un retroceso en los últimos años muy fuertes por el incremento de la superficie de soja. “No veo estrategias de girasol como años anteriores en la zona de Bolivar. Pero de lo que he observado los rindes serán buenos”, finalizó el técnico.

 

 


 

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