Tamaño letra:


No iba a ser fácil y no lo fue correr a Gils Carbó de la Procuración, renunciada con fecha 31 de diciembre y por estos días de licencia “por enfermedad de largo tratamiento”. Tampoco va a ser fácil desmontar las estructuras de protección judicial que armó para el kirchnerismo.


Será tarea para su reemplazante porque no todo puede quedar como estaba y reducido al cambio del procurador. La lista de postulados se amplía con los días y con la incorporación de autopostulados. Macri es quien debe hacer la propuesta y se sabe que tiene un tapado. No se sabe el nombre.

 

Esto no quiere decir que el tapado necesariamente sea destapado: hay que conciliar nombres con los senadores peronistas de Pichetto. A Cambiemos no le alcanzan los propios para imponer un candidato. Necesita 48 votos y en diciembre tendrá 25. El peronismo aspira a juntar 28. Los restantes se repartirán entre el bloque cristinista y partidos provinciales.

 

Unos diez anotados aparecen en la lista de Macri. Fiscales como Marijuan, al que el ministro Garavano le pidió una propuesta y Pleé, con un padrino oficial, Angelici y otro no oficial, el mismo Pichetto, pese a que asume como propio sólo al candidato del bloque Rodolfo Urtubey, ex juez y hermano del gobernador salteño.

 

Hay un par de camaristas. En primer lugar Gustavo Hornos, que suele hablar con Macri. Otro es Mariano Borinsky que suele jugar al tenis con Macri. En otro pelotón corren el jurista García Lema al que le sobran pergaminos y le sobra edad para el gusto Pro. Algo parecido dicen de la jueza Weinberg de Roca, del Tribunal Superior de la Ciudad y que impulsa Rodríguez Larreta.

 

La designación puede estirarse para los primeros meses del 2018. Se supone que antes se habrá convenido qué hacer con los masivos nombramientos hechos por Gils Carbó y con dos leyes: la que reforma la Procuración y la que reformó el Código Procesal, suspendida.

 

Las reformas a la Procuración eliminan el cargo vitalicio, permiten sacar al procurador por simple mayoría y borran procuradurías especiales que Gils Carbó diseñó para poner militantes. El peronismo rechazó este cambio luego de un fuerte lobby conjunto del kirchnerismo y de la Iglesia. El gobierno congeló el proyecto.

 

El Papa se opone a levantar las Agencias Territoriales de Acceso a la Justicia (ATAJO), fiscalías para barrios periféricos manejadas por un ultrakirchnerista. Donde más política hace La Cámpora es en los Centros de Acceso a la Justicia (CAJ).


Para Macri el nuevo jefe de los fiscales es la oportunidad de iniciar la construcción de un poder judicial independiente. No sólo para él: para toda la clase política. En el mientras tanto, Casal el procurador ante la Corte quedó a cargo. Y no sólo a cargo de los papeles: tiene que neutralizar al batallón militante. En ese mar revuelto tampoco la tiene nada fácil.


Por Ricardo Roa para Clarín.
 

Comentarios

Video del día

Noticias Relacionadas