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Creo que es el camino. Sí al desarrollo de todas las potencialidades argentinas pero hoy, no mañana. Si a la planta nuclear, si a la energía eólica, si a la energía solar. Pero hoy.


Únicamente a través de un referendo popular vinculante donde el soberano se exprese. Y estoy seguro que con la información adecuada el sí gana lejos.


En un país donde más del 30 por ciento de su población no tiene expectativas reales de un umbral mínimo de vida no debemos dejar que el egoísmo o el miedo nos domine.


Recuerdan el incendio y tragedia del zepelín en cielos franceses o la explosión del Discovery.


Qué hubiera sido de la industria aeronáutica después de tantos tropiezos si luego de ellos el miedo los paralizara.


Recuerdan el Titanic, bueno que hubiera sido si solo recordáramos el hecho puntual y no corriéramos los riegos de búsqueda de un mundo mejor, más inclusivo, más real, más igualitario a la vista de Dios. Y en esto último quiero detenerme: Aprendí que la Iglesia somos todos.


Que la Catedral es el templo donde todos los seres humanos debemos si o si despojarnos de todas nuestras miserias y ponernos bajo la palabra de Dios, abrirnos a él, a su bondad, a pensar en el otro. Lamento mucho que el obispo Esteban haya permitido que nuestro templo, el de todos, haya sido convertido en un comité o unidad básica. (Por favor no me hagan el cuento de la antigua Grecia).

 

Y aquí la reflexión es que la clase política, todos nosotros le debemos a nuestra sociedad un ámbito adecuado desde hace muchos años.


Es más, hoy puedo afirmar que las izquierdas y derechas nos han hecho perder más cincuenta años en el desarrollo de un modelo de país.


Si hay desechos tóxicos por setenta u ochenta años...¿ y qué?


Guardémoslo convenientemente y estoy seguro que mucho antes, la ciencia develará la metodología para neutralizarlos o enviarlos al espacio.


Hoy no podés construir una central nuclear como se te cante.


Todo lo contrario, hay protocolos mundiales que sí o sí deben cumplirse.


Hay afirmación que pretenden calificar esta opinión basándose en que no piensa en el futuro de nuestros hijos o nietos. Todo lo contrario.


Por darte un solo ejemplo de lo que actualmente le damos vuelta la cara. Hoy tres de cada diez niños menor a 12 años está cerca de la droga y seis de cada diez niños de quince años ya se relacionan por llamarlo de alguna manera.


Es decir, o sentimos la responsabilidad de crear oportunidades para todo nuestro pueblo o no va a ver ni abuelos ni nietos. Diariamente es más contaminante la explotación del petróleo que cualquier central nuclear.


Que están cerrando centrales... si obvio, a medida que la ciencia avanza son nuevas tecnologías las que se aplican para su construcción y funcionamiento, de manera que es natural.


También hay países, muy pocos, que tienen la posibilidad de variar la producción de energía dentro de sus planes de desarrollo. Bien por ellos. Nosotros la planificación solo la usamos en los discursos.


Lamento mucho la incapacidad del gobierno en no informar acabadamente y con altura científica, académica a toda la ciudadanía, especialmente en las escuelas a través de un cuadro donde estén considerados todos los aspectos del antes, durante y después en explotación de una central.


Teniendo uno de los mejores institutos de estudios sobre el tema con reconocimiento mundial es casi ridículo que le exijamos a un cura que hable con claridad sobre el tema.


Cuántas preguntas me pasan por la mente: ¿Quién pone el dinero? ¿Para qué? ¿A través de qué institución? ¿Cómo se recibe y cómo se devuelve? ¿Cuál es la empresa que lo realizará?


Planta detallada de empleados necesarios y su capacidad. Detalle total de los materiales que se van a usar.


¿De dónde provienen, cuáles son las empresas proveedoras? Política de tarifas, qué organismo será el propietario, nacional o provincia, adónde irá el suministro de su producción, en fin algo serio.


Y algo que es fundamental en la vida democrática. No patoteemos a nadie por pensar distinto. Y nuestros diputados y funcionarios políticos hacen la plancha.


Siento tristeza que un tema tan importante para el país como es el funcionamiento de la empresa ARSAT no haya tenido la virulencia en su defensa por parte de la ciudadanía. Y esa es la peor contaminación de todas, la ignorancia.


Tendrían que estar escuela por escuela informando enseñando y si es necesario de su bolsillo pagando a los científicos que lo hagan.


No hay, no existe hoy energía continua que reemplace a la nuclear.


Riesgos hay en todos los emprendimientos sobre esta tierra y el avance tecnológico y científico se debe alentar con todas las fuerzas.-Ese es nuestro destino mejor.


Reivindico un estatus constitucional para la Patagonia. Obviamente al sur del Río Negro.


Exijámosle calidad de gestión a nuestros funcionarios con nombre y apellido y si no sirve, pedirle la renuncia.

Carlos Schmitt
D.N.I 10.044.460 

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