Florencia Rupayán, con sus 22 años, superó una enfermedad que la podía dejar sorda y tiene varios proyectos musicales en carpeta. También hizo un llamado de atención para los organizadores de la Fiesta de la Soberanía.
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Por Fernando Manrique
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Con Horacio Guarany y la Negra Mercedes Sosa como sus referentes, la cantora maragata Florencia Rupayán con sus jóvenes 22 años emprendió un rico camino en el mundo del folklore sin importar las barreras que se le presentaron.


A los 3 años empezó a cantar y desde entonces participó de varias peñas, siempre ligada al folklore, hasta que a los 14 ganó una medalla de plata en los torneos bonaerenses y un año más tarde se hizo con el oro.


Luego de ese premio, la llamaron para cantar en el escenario mayor de la Fiesta del 7 de Marzo, actualmente la Fiesta de la Soberanía Patagónica, lo cual fue un momento inolvidable para Florencia, dado que cantó para su familia, sus amigos y “la gente que me vio crecer”.


Más tarde se subió a los escenarios de fiestas de gran valor como el Festival Nacional del Ajo en Médanos, en el emblemático teatro Astor Piazzola de Mar del Plata y en 2014 tuvo la oportunidad de subirse al plato de Cosquín.


Cerca, Patagones siempre estuvo cerca


Después de estar en Cosquín, Florencia supo que lo de la música iba en serio y se fue a estudiar fonoaudiología a Córdoba, donde actualmente reside, pero siempre se pega una vuelta a su ciudad natal: Patagones.


En diálogo con Noticias, la joven expresó: “Siempre estoy acá porque uno nunca deja de irse del lugar donde uno nació y creció. Para mí este es mi lugar en el mundo, me siento muy feliz cada vez que vengo acá”.


Asimismo, ponderó el semillero de chicos que están abocados al folklore. “Antes no habían tantas peñas y eventos y ahora vas a una peña y te encontrás con 30 o 40 bailarines y toda la noche bailando. Creo que los mismos artistas locales generaron que la gente se siga acercando al folklore”.


La barrera más dura

 


Desde temprana edad, Florencia tuvo que superar varios obstáculos pero quizás el más difícil le tocó hace dos años, cuando le detectaron otosclerosis, un transtorno que produce pérdida de la audición, debido a que el oído no puede amplificar los sonidos. 

 

De un 40 por ciento de pérdida de audición en el oído derecho pasó a tener una disminución auditiva del 82 por ciento, por lo que debió someterse a una operación para recuperar la capacidad auditiva en su totalidad.


Se iba a operar en abril de 2017 pero recién lo pudo hacer en mayo, dado que no tenía el dinero necesario para costear los gastos. La solidaridad de miles de personas permitió que se juntara el monto requerido y Florencia se pudo operar.


Con suma emoción, la cantora de la Comarca confesó: “Ahí descubrí cuanta gente tenía al lado sin saberlo. Se hicieron campañas en Patagones y en Viedma, nunca tuve el placer de agradecer a toda la gente más que por mi Facebook porque no había dado notas ni nada, así que en esta oportunidad quiero agradecer a toda la gente que me ayudó”.


En ese sentido, reveló: “En menos de un mes pude juntar toda la plata gracias a toda la gente que me ayudó, me operé y en cinco meses recuperé casi toda la audición. El proceso fue muy duro porque no podía cantar, había perdido la sensibilidad y volver a escuchar y cantar fue algo muy lindo, me han devuelto la vida porque para mí la música es eso. Vivo para cantar y canto para vivir”.


Llamado de atención


No todo es color de rosas en la vida de un artista y una de las cuestiones que más afecta a Florencia es el desprecio que sintió en el propio festival que la vio nacer, del que además es embajadora.


Florencia manifestó su pesar porque no la llamaron para ser partícipe de la Fiesta de la Soberanía 2018 ni tampoco recibió una comunicación en 2017.


La cantante explicó: “En el 2016 sí estuve pero no fui tratada muy amablemente, la pasé mal, en el 2017 ya no me llamaron y este año tampoco. Me duele porque para mí es uno de los festivales más importante, es un festival que quiero mucho”.


“Me duele el manoseo que hay hacia los músicos locales de parte de Cultura de Patagones, no me gusta, porque uno trabaja mucho tiempo, invierte vida y plata en sueños, hay un montón de cosas atrás de cada artista y no hablo solamente por mi sino por todos los artistas locales”, denunció.


Al tratar de buscar una explicación a esta situación, manifestó: “A mí se me asocia mucho con el gobierno anterior (la gestión de Ricardo Curetti), por una cuestión política, y la verdad es que nunca tuve un referente político ni nunca estuve haciendo política. Hay que tener uso de razón, que tengo 22 años y el gobierno anterior estuvo 16 años acá en Patagones y entonces me parece que crecí con este gobierno, pero no crecí adentro, apoyándolo”.


Al finalizar, resaltó que hay que apoyar a los artistas locales “pero cuando hablo de apoyar no hablo de darle un espacio en el festival a las 7 de la tarde, cuando la gente todavía está trabajando, le están cantando a los baños químicos. Eso no es apoyar a los artistas, no es respetarlos. Esto va más allá de si están o no en la fiesta, va por una cuestión de respeto”. 

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