Alejandro Marenco, jefe del Departamento Médico del Hospital Zatti habló sobre la importancia de la concientización para que haya más dadores de sangre.
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Hace poquitos días se conmemoró el Día Nacional del Donante Voluntario de Sangre. Para ser más exactos fue el 9 de noviembre y todo viene a raíz de la sanción de la Ley 25936 de septiembre de 2004, a través de la cual se declaró ese día en homenaje al doctor Luis Agote, médico e investigador argentino que en 1914 logró por primera vez la técnica de transfusión sanguínea.

 

Pero más allá de los datos de fechas, homenajes y demás, la importancia de este día radica en el hecho de donar, de ser donante y, si se quiere, de crear una cultura de la donación voluntaria de sangre.

 

Alejandro Marenco, es el jefe del Departamento Médico del Hospital Zatti y consultado por Noticias señaló que cuesta bastante todavía imponer dicha cultura “Este es un problema, viste que en los medios de comunicación siempre se toma como algo candente en todos los hospitales del mundo y en nuestro país de sobremanera, porque en nuestro país la donación es voluntaria. Esto uno lo hace por solidaridad con un pariente, con un amigo pero la cultura instalada de una donación voluntaria, concreta, periódica es muy difícil de arraigar”.

 

Entre los motivos que generan esa dificultad, explicó “por un lado, por los temores que genera, por otro lado porque donar sangre es como donar un órgano, es donar vida y es algo muy complejo en el imaginario hacer que la persona tenga la costumbre de poder ir a donar".

 

Los miedos son los de siempre, indicó Marenco. Es decir, el miedo al pinchazo y también a ver la propia sangre “La mayoría manifiesta aprehensión, un poco de nerviosismo, eso ya es una barrera anímica. Después tenés la barrera, digamos, religiosa, tenés barreras personales, de temores y después también el temor, viste que hay una serie de paneles serológicos que se hacen en la donación, que tiene que ver con investigación de enfermedades, muchos manifiestan su temor ante el resultado de esos análisis".

 

Ahora bien, no existe una cultura concreta de la donación pero lo que sí existe es una demanda de sangre "Sí, hay demanda. Vos pensá que encima nuestra ciudad es cabecera del distrito. Entonces vos ves no solo pacientes traumatológicos, quirúrgicos, sino también pacientes oncológicos que ante el tratamiento de la quimioterapia y la radioterapia, sufren una depresión muy fuerte del componente sanguíneo. Y estos componentes tienen que ser reintegrados cuando se trata una leucemia, cuando se trata un problema oncológico la quimioterapia o la radioterapia lleva a una disminución de sus componentes sanguíneos y hay que reemplazarla y eso se hace de forma externa".

 

Cómo se trabaja en el hospital


En los nosocomios existe lo que se conoce como unidades de Hemoterapia que son las encargadas de conservar el recurso “La mayoría de las veces salimos a buscar, nosotros tenemos un club formado por los mismos técnicos, por la misma gente que forma parte del grupo de trabajo, que se llama 'Héroes'. Vos venís y te registras como un donante voluntario y ante una necesidad específica de un grupo sanguíneo que sea especial o ante una necesidad o un requerimiento se comienza a llamar, porque nuestro hospital además no solo tiene el hecho de donar sangre entera, sino que hay también una manera de trabajar separando los componentes sanguíneos”.


Sobre esto último, explicó que cuando se realiza una donación, se extraen diferentes componentes que pueden reemplazar específicamente las falencias en varios pacientes “O sea un donante puede auxiliar a varias personas. Y encima contamos con un equipamiento que es el único en la localidad, que es un equipo de aféresis donde hay donantes que se instalan en el equipo y uno puede extraer, por ejemplo, plaquetas y puede realizar tratamientos con ese equipo”.

 

Marenco aclaró que el hospital siempre cuenta con stock de sangre “Como un hospital cabecera tenés que contar con un stock que lo vas sosteniendo con los mismos donantes que vienen por los pacientes internados o los pacientes pre quirúrgicos que deben traer sus donantes ante cualquier salvedad, además de los donantes voluntarios. Lo que tenemos que estimular como ciudad, como ciudadanos es la donación voluntaria, que pueda ir a registrarme y que yo periódicamente tenga la conciencia ciudadana de poder dejar establecido que puedo ser un donante, que puedo donar parte para alguien que no conozco, que no sé quién es pero que mi acto solidario como ser humano es la empatía con la persona que lo necesite".

 

En cuanto a los requisitos para poder donar, enumeró "Toda persona que sea mayor de 18 años, menor de 65 y que tenga un peso superior a 52, 55 kilos”.

Marenco explicó que hay otra serie de requerimientos que refieren a las conductas de riesgo, que se aclaran de forma privada y que refieren a la sanidad física y a no infringir determinados medicamentos.

 

“Recordemos que nos necesitamos como seres humanos y esta es una actitud solidaria, de amor que se puede transmitir”, concluyó.
 

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