El suspendido juez denunció que desde junio del año pasado ya el Consejo de la Magistratura buscaba los votos para suspenderlo. “No importaba la razón”, aseguró.
Tamaño letra:

“Yo creo tener herramientas para demostrar que esto excede un mero control de la actividad judicial, que va más allá de esta cuestión, y que se vienen dando desde mi actuación en expedientes complicados de personas de poder que no han tenido acceso a mi despacho (Favio Igoldi)

El suspendido juez de Instrucción Favio Igoldi se mostró pesimista en cuanto al resultado del proceso político en su contra, adelantando la posible destitución después de más de tres años de trabajo al frente del Juzgado Penal 2 de la Primera Circunscripción del Poder Judicial.

 

Clarificó la intervención de factores políticos en los despachos judiciales y evidenció que la acusación en su contra, no responde a cuestiones propias del desarrollo de la actividad como magistrado, sino a sectores de poder que veían con preocupación su accionar desde el juzgado.

 

Política y Justicia
“La mano de la política es evidente en el acceso a la Justicia”, dijo, en claro rechazo al sistema de concursos que agentes del fuero realizan para ocupar cargos de prestigio.
Cabe recordar que entre tantos expedientes desarrollados en su corta tarea como juez, se encuentra el que tiene como principal acusado del delito de “corrupción de menores” el ex juez de Cámara Juan Antonio Bernardi.

 

 

Sin embargo, Igoldi afronta un proceso de juicio político en el Consejo de la Magistratura en las últimas horas presentó un considerable avance.

 

La procuradora Silvia Baquero Lazcano había pedido al Consejo de la Magistratura de la primera circunscripción judicial, que se formule juicio político al juez por “mal desempeño” abundando en pruebas de las actuaciones del magistrado y en varios hechos denunciados.

 

También solicitó que se fije fecha y hora para llevar adelante el juicio oral a “a los fines de sancionar a Igoldi”.
Cabe recordar que el magistrado fue suspendido -sin plazo- el 9 de junio del año pasado, debido a denuncias presentadas por sus intervenciones en causas que tuvieron repercusión pública.

 

Uno de esos hechos que se le imputa, tienen directa relación con las resoluciones adoptadas en la investigación del incendio a la Justicia, en la cual Igoldi rechazó el pedido de la fiscal Itziar Soly de detener a los que ella consideraba responsables, la mayoría de ellos hoy privados de su libertad.


El legislador Adrián Casadei, consejero y sumariante, presentó un su informe sobre la actuación del juez Favio Igoldi, supuestas malas acciones en la investigación del atentando en la sede del Juzgado Penal 4 de Viedma, como así también otros expedientes vinculados a su desempeño. 

Yo tramité dos causas de corrupción de menores con cerca de 11 detenidos, y la única persona con libertad provincial resultó ser la que tenía más poder, lo que es una clara muestra de cómo estamos funcionando como poder del Estado (Favio Igoldi)

En diálogo con Selfie por Radio Noticias, Igoldi comentó que su situación sigue igual y que el 19 de abril irá a juicio político por más de una decena de nulidades en más de dos mil quinientas resoluciones.


En este sentido, Igoldi expresó: “Yo me encuentro con que el sumario se inicia por el rechazo de unos allanamientos y es el sumariante (por Casadei) quien empieza, claramente, a tratar de juntar cantidad de pruebas”.

 

Recordó el por ahora juez que al momento de generarse el sumario, Casadei hablaba de que tenía declaradas nulidades de la Cámara casi en el 50 por ciento de las resoluciones.

 

“Eso fue una mentira, un disparate y por suerte se aclaró”; remarcó.


Igoldi remarcó que las nulidades en su actividad “no difieren de lo que se realiza en otros juzgados”, y atacó a los integrantes del Consejo de la Magistratura que hoy lo juzga, por no avanzar en la causa en la causa Atahualpa “donde hay señaladas falencias gravísimas y que este Consejo sigue sin pretender tratarla”.

 

Vale agregar en este apartado que uno de los funcionarios cuestionados en este expediente, es el ahora juez de Cámara Carlos Reussi, juez de Instrucción al momento de producirse el asesinato del joven Atahualpa Martínez.

 

Respecto a su causa, Igoldi indicó que hay un trasfondo político. “He ido observando el inusitado movimiento que ha tenido este trámite que difiere totalmente de los movimientos que tienen otros sumarios administrativos en el Consejo de la Magistratura”, remarcó.

 

 

“Lo que yo infiero claramente que las razones reales de la intención de llevarme a juicio se encuentran en otro lugar, en objetividad e imparcialidad, y no concretamente en estas diez nulidades”, agregó.

 

Además, adelantó que posee testimonios concretos de que “antes de junio del año pasado ya en el Consejo de la Magistratura se buscaban los votos para suspenderme, no importaba la razón”.

 

“Yo creo tener herramientas para demostrar que esto excede un mero control de la actividad judicial, que va más allá de esta cuestión, y que se vienen dando desde mi actuación en expedientes complicados de personas de poder que no han tenido acceso a mi despacho”, remarcó Igoldi, para argumentar su afirmación sobre las injerencias de la política en los ambientes judiciales.  

 

Algunos se abocan más a mirar las comas que a valorar el esfuerzo de todo un juzgado para avanzar en causas muy delicadas (Favio Igoldi).

 

“Por supuesto que la política entra a los despachos de los jueces, hay veces que no hay pruritos ni se cuidan las formas entre lo contactos de ambos poderes del Estado, que atenta contra el concepto de República”, agregó.

 

Dijo también: “Yo tramité dos causas de corrupción de menores con cerca de 11 detenidos, y la única persona con libertad provincial resulto ser la que tenia mas poder, lo que es una clara muestra de como estamos funcionando como poder del Estado”.

 

Sobre el accionar en su contra, aseguró que “algunos se abocan mas a mirar las comas que a valorar el esfuerzo de todo un juzgado para avanzar en causas muy delicadas”  

Comentarios

Video del día